Después de los más tiernos cuatro meses de tu vida en los que pudiste cuidar al detalle de tu bebé
recién nacido, ahora llega lo más complicado, decidir con quién se quedará el pequeño durante el tiempo en que estarás trabajando. No tienes ningún familiar, ningún
abuelo cercano que pudiera hacerse cargo del pequeño, y las únicas alternativas que ves es apuntarlo a
una guardería o concertar el servicio de una
cuidadora en casa. ¿Cuál es la mejor opción?