He oído muchas veces que la
fiesta de Halloween es una buena ocasión para hacer con que los niños jueguen y se diviertan con sus miedos y emociones, pudiendo incluso quitarle
el miedo y acabar con sus
pesadillas. Para los más pequeños, cuántas más calaveras, vampiros, calabazas, murciélagos, y fantasmas, mejor. ¡Se lo pasan
de miedo!