Ser madre, o padre, hace que desees lo mejor para tu bebé y por eso lo rodeas de cuidados para que crezca de la forma más saludable posible. Nos preocupamos si nuestro pequeño come y
duermen bien, se crece como es debido, si reacciona a las
estimulaciones, pero son pocos los que se preocupan con
cuidar de los ojos, uno de los órganos más sensibles del bebé.