El embarazo no es una enfermedad, ya lo hemos dicho, es una etapa trascendente en la vida de la mujer que conduce no solo a cumplir el ciclo reproductivo, sino que la enriquece espiritual y sensorialmente.
Tanto la madre como el bebé pueden sufrir, y mucho, con las graves consecuencias de una depresión postparto, una enfermedad que experimenta aproximadamente un 13% de las mujeres durante el primer año de vida de sus hijos.