La rama quejumbrosa. Cuento para niños que se quejan por todo

Una bonita historia para educar a los niños a que cambien una mala actitud o un comportamiento desagradable

En este artículo
  1. Cuentos para niños que se quejan siempre - La rama quejumbrosa
  2. Más cuentos infantiles para niños protestones e inconformistas
  3. Ejercicios de comprensión lectora del cuento La rama quejumbrosa
  4. Consejos para padres sobre cómo combatir las quejas de los niños

Cuando el niño entra en bucle y se empeña en decir que no a todo, nada le parece bien y siempre encuentra el lado malo de las cosas, debemos ponerle freno. Si no lo conseguimos mediante el diálogo, quizás este cuento para niños que se quejan por todo: La rama quejumbrosa, pueda ayudarnos a explicarle cuál será la reacción de la gente a su alrededor si persisten en esa actitud.

Cuentos para niños que se quejan siempre - La rama quejumbrosa

Cuento para niños que se quejan por todo

Era un día tan caluroso que hasta las lagartijas y los caracoles buscaban la sombra. Hacía tiempo que no llovía y las ramas secas, abriéndose camino, salían de la tierra agrietada.

— Estoy vieja y arrugada y ya no sirvo para nada,  — dijo una rama quejumbrosa con voz temblorosa.

— ¿Por qué dices eso?, — preguntó el caracol. Yo estoy encantado de que me des sombra porque me haces sentir bien.

Entonces, la rama seca miró sorprendida al caracol y no dijo nada.

Al día siguiente la rama se volvió a quejar:

— Estoy pálida y muy seca, ¿quién me va a querer así?

— ¿Por qué dices eso?, — preguntó la lagartija. Con este calor sofocante,  — dijo, si tú no estuvieras aquí, yo no tendría tu sombra, ¡qué suerte que estés tan cerca de mí!

Entonces la rama seca miró sorprendida a la lagartija y no dijo nada.

Esa misma tarde, la rama quejumbrosa, como ya era su costumbre sollozó quejándose de nuevo:

— ¡Ay, pobre de mí!, ¿por qué sigo en este mundo si nadie se acuerda de mí?

Entonces mirándose la lagartija y el caracol, sin decir nada, se marcharon a la sombra de otra rama que no se quejara tanto.

Más cuentos infantiles para niños protestones e inconformistas

Hay niños que se quejan y protestan con razón y con lógica, pero hay niños que se empeñan a decir NO a todo, que pone defecto a todo y nada les parece bien. Niños que solo ven el lado malo de las cosas. Puede ser una costumbre imitada de sus padres o de sus amigos. En todo caso, es importante frenar esta manía de quejarse. ¿Cómo? Muéstrale a tu hijo que esta actitud no sirve de nada y si tras escuchar la historia de 'La rama quejumbrosa' algo ha cambiado en él, puedes contarle también las siguientes historias.

Ejercicios de comprensión lectora del cuento La rama quejumbrosa

actividades de comprensión lectora

¿Habrá entendido tu hijo o hija la historia de principio a fin? Todo va a depender de su edad, por eso a continuación te ofrecemos distintas actividades para trabajar la comprensión lectora de los niños.

1. Preguntas sobre 'La rama quejumbrosa'

- ¿Qué animales aparecen en el cuento?
- ¿Por qué buscaban sombra estos dos animales?
- ¿Por qué al final se fueron del lugar donde estaba la rama quejumbrosa?

2. El juego de los adjetivos
Esta actividad está indicada para niños que están ya en primaria y se trata de que señalen de la siguiente lista los adjetivos que describen a la protagonista de esta historia, la rama.

- Quejica
- Protestona
- Empática
- Solidaria
- Inconformista
- Llorona

3. Comentario del cuento
Esta propuesta está recomendada para hacerla con más de un niño, pero se puede adaptar perfectamente a uno solo. Consiste en lanzarles a 'tus oyentes' las siguientes preguntas para ver cómo es su reacción y cómo interactúan entre ellos.

- ¿Qué te ha parecido el final del cuento? ¿Te ha gustado?
- Si pudieras inventarte otro final, ¿cuál sería?
- ¿Qué le dirías a la rama para que no se quejase tanto?

Consejos para padres sobre cómo combatir las quejas de los niños

niños quejicas

'Tengo sueño', 'no me gusta', 'me aburro', 'hace frío', 'hace calor'... Hay niños que se quejan por todo, siempre encuentran una excusa para lanzar una protesta. Hay quejas y protestas que son lógicas y normales en los niños, pero otras no. En muchos casos, detrás de ese comportamiento hay una llamada de atención.¿Cómo afrontarlo?

- Mantén la calma
Cuando un hijo no se baja de esta actitud puede ser un volcán en erupción, así que no te asombres si se tira al suelo, pega gritos, llora incontroladamente...  Tu paciencia también puede estar a punto de estallar, pero deberíamos aplacar los nervios y esperar a que la tempestad pase. Si tú gritas, él también lo hará. Prueba a decirle frases como '¿Qué necesitas?' o '¿Cómo te puedo ayudar?'.

- Sé firme
No hay una regla exacta que nos diga cuánto tiempo puede durar esta crisis, así que tienes que ser fuerte y, sobre todo, tienes que mostrarte firme.

- No cedas ni flaquees
Si has dicho que no, deberías continuar con esa negativa hasta el final. Lo sabemos, puede ser muy tedioso escuchar las quejas constantemente y, a veces, tiramos la toalla. Pero buenas noticias: notarás que, según pase el tiempo, él se tranquilizará y, entonces, podréis hablar.

- Refuerza los positivo
Si cumples estos tres pasos anteriores, notarás que poco a poco el niño se dará cuenta de que no sirve nada quejarse, porque ese comportamiento no le conduce a nada bueno ni le aporta ningún beneficio, ¡todo lo contrario! Si notas que su actitud hacia ti cambia, ¡díselo! Los elogios positivos ayudarán a que continúe con esta nueva forma de comportarse.

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