Un truco infalible para que los niños hagan sus tareas a tiempo

El método del reloj con colores para organizar las rutinas de los niños

Alba Caraballo Folgado
Alba Caraballo Folgado Directora de contenidos

"Jorge, date prisa que a las 8 salimos de casa", "Clara, tienes 15 minutos para desayunar". Son frases que decimos a nuestros hijos sin pestañear, ni tan siquiera plantearnos si nuestros hijos conocen las horas, tienen un reloj a mano o entienden el concepto del tiempo.

Somos nosotros quienes organizamos las rutinas de los niños y nosotros también quienes nos enfadamos porque tardan 25 minutos en ducharse, cuando queríamos que lo hicieran en 10. ¿No será más fácil darles las herramientas para que puedan hacer sus rutinas en el tiempo que nosotros esperamos? Este truco para que los niños hagan sus tareas a tiempo puede ayudarte a conseguirlo.

El truco para conseguir que los niños hagan sus tareas a tiempo

Truco del reloj con colores para que los niños hagan sus tareas a tiempo

Los niños desarrollan el pensamiento abstracto alrededor de los nueve años, antes de ese período su mente trabaja en un modo más concreto. ¿Qué significa esto? Significa que para los niños es muy complicado conocer la diferencia entre 15 minutos y 25 minutos. Por ello, que puedan visualizar el tiempo hace que la situación pase de desastrosa a organizada.

Nosotros, como otros muchos padres éramos de los que decían cosas como: "tienes 15 minutos para desayunar", "venga, date prisa que en 10 minutos salimos de casa", "¡5 minutos con las zapatillas en la mano y todavía no te las has puesto!"... En realidad estábamos pidiendo algo que no podíasn cumplir, sin reloj o sin forma alguna de medir el tiempo. 

La realidad es que con este tipo de "órdenes" no conseguíamos nada, bueno sí, llegar tarde a todas partes. Un buen día, decidimos cambiar de estrategia y dar a los niños las herramientas necesarias para que fueran conscientes del tiempo que tenían para hacer una tarea o del tiempo que les quedaba para terminar algo. Pero, ¿cómo lograrlo? Para acabar con estas pequeñas batallas del día a día, os presento un truco que empezamos a aplicar en casa para salir por las mañanas a tiempo y por fin... ¡lo conseguimos! 

Este es el truco del reloj para que los niños haga sus tareas a tiempo. Y lo mejor es que no hace falta que los niños conozcan las horas, los minutos y los segundos.

Podéis utilizar un reloj grande, en los bazares los hay muy baratos, y habréis de dividir la base del reloj por colores, como si fueran quesitos del Trivial. Cada quesito estará asignado a una tarea distinta y llevará un tiempo determinado. Cada padre puede organizarlo según sus necesidades. Eso sí, el reloj ha de estar colocado en un lugar visible, donde el niño, pueda ir viendo el tiempo que tiene para cenar, ducharse o hacer sus tareas.

Un truco muy sencillo que logra su objetivo. Es increíble lo que consiguen técnicas tan fáciles de aplicar como ésta y cómo evita enfados, prisas y agobios.

Por qué es bueno poner un tiempo para cada tarea del niño

Vivimos en un mundo regido por el tiempo, trabajamos 8 horas (o más), nos levantamos a una hora determinada, tardamos 45 minutos en llegar al trabajo, tenemos que preparar la cena antes de las 8... El reloj nuestro mayor aliado (a veces también enemigo) a la hora de organizar nuestro día a día y poder gestionar todas nuestras tareas.

Igual les sucede a los niños, sin embargo, ellos lo tienen más complicado porque han de aprender a realizar tareas en un tiempo determinado sin conocer el reloj y el concepto de tiempo. Por ello es recomendable ayudarles a conseguirlo con trucos como este del reloj con colores. Y, ¿por qué necesitan los niños tantos horarios?

- Desde que el bebé nace, comenzamos a introducirle ciertas rutinas: el baño, las siestas, las tomas... Y es que, las rutinas aportan seguridad a los bebés y, por supuesto, a los niños.

- Las rutinas son un mecanismo que ayuda a los niños a ganar destrezas. Si todos los días recogen sus juguetes, asimilarán el hábito de la organización; si todos los días cepillan sus dientes, adquirirán el hábito de la higiene, y así sucesivamente.

- Los hábitos y rutinas ayudan a los niños a ganar en constancia.

- Son buenas para ayudar al niño a hacerse más responsable.

- Son necesarias para que los niños vayan adquiriendo hábitos de autonomía.