La adicción de los padres al móvil provoca un gran daño en los hijos: el vídeo que lo demuestra

El polémico vídeo de una madre que ignora a su hija mientras atiende al móvil que te hará reflexionar

Estefanía Esteban

Nuestra dependencia al móvil es tal, que a menudo olvidamos lo más básico. Por ejemplo, atender a los hijos. Y sí, es cierto que los niños pueden ser muy pesados. Cierto que las madres y los padres necesitamos nuestro espacio, un respiro, un momento de desconexión. Pero... ¿hasta el punto de ignorar a nuestro hijo?

Un vídeo se ha hecho viral porque muestra una terrible realidad: los padres enganchados al móvil que se aíslan por completo y desatienden las peticiones y demandas de los hijos. Como en este caso, en el que una madre hace 'oídos sordos' a las repetidas quejas de su hija para que le preste atención. No dejes de ver este polémico vídeo que muestra cómo la adicción de los padres al móvil provoca un gran daño en los hijos.

Un polémico vídeo muestra cómo la adicción de los padres al móvil provoca un gran daño en los hijos

El vídeo dura poco más de un minuto y medio, y en él se ve a una pequeña de unos 4 o 5 años reclamar insistentemente la atención de su madre. Su madre, por cierto, ni siquiera la mira. Por más que la niña insiste en que tiene frío, su madre sigue pendiente de su teléfono. 

En un momento dado, la madre al fin le pregunta que qué le pasa... La niña responde pero ella, indiferente, continúa con su móvil, como si no oyera nada. Al rato, cansada de las quejas de su hija, le exige que se quede quieta en el asiento.

La adicción al mvil de los padres provoca un gran daño en los hijos

Las críticas han llegado, claro. También las dudas. Muchos preguntan si la niña no será demasiado 'insistente', lo que puede hacer que la madre, desesperada, intente ignorarla para ver si se le pasa... Pero la inmensa mayoría solo ve una madre que desatiende las necesidades básicas de su hija. 

No sabemos si la niña había tenido una rabieta, si la madre estaba cansada, si la niña solo se queja porque necesita una atención constante... Pero lo cierto es que la imagen nos hace darnos de bruces con una triste realidad: estamos dejando pasar los años concentrados en nuestro smartphone, hablando con prácticamente desconocidos, sin atender a las personas realmente importantes, que suelen estar cerca de nosotros. Los hijos crecen rápido, y cada uno de sus años no regresará. ¿De verdad preferimos regalarle nuestro tiempo a otras personas?

Eso sin contar con el ejemplo que estamos dando a los hijos. ¿Cómo podemos exigirles luego que no pasen tanto tiempo conectados a su smartphone si es lo que vieron desde pequeños?

El daño que causa en los hijos tu adicción al móvil

Sin duda, este es un mal que afecta a prácticamente todos los padres. Llegamos cansados del trabajo y necesitamos relajarnos. La casa impone más trabajo, concentración y nervios. ¿Qué hacemos? Entregarnos a las risas, la relajación y las relaciones a distancia mediante las redes sociales y los chats por el móvil. ¿Los afectados? Los hijos. Y si no, piensa... ¿cuántas veces habrás dejado sin responder una pregunta de tu hijo porque estabas concentrado con algo en el móvil? 

Ahora bien... ¿somos conscientes del daño que esto provoca en los hijos? Estos son algunos, según numerosos expertos: 

1. Síndrome de padre ausente. Y quien dice padre, dice madre, claro. Los padres hiperconectados al móvil, es como si no estuvieran. Los hijos notan su ausencia y se sienten ignorados. Los expertos comienzan a llamar este daño 'abandono emocional'. Unas palabras terribles que nos hacen reflexionar, sin duda.

2. Referencias equivocadas. Recuerda que somos un referente para los hijos. Luego no te asustes cuando a los 10 años ya te exija un teléfono móvil y se pase el día en su cuarto viendo vídeos. Luego, poco a poco, preferirá ese tipo de relaciones a distancia frente al clásico juego con amigos en el parque.

3. Menos confianza en sí mismo. Si el padre o la madre ignora constantemente lo que dice, lo que le cuenta, porque éste prefiere centrarse en su teléfono, el niño sentirá que lo que dice no es importante, y terminará perdiendo la confianza en sí mismo. 

4. Autoestima baja. La falta de confianza en sí mismo llevará al niño a una autoestima baja que le afectará en todos los campos de aprendizaje y por supuesto, de su personalidad. De hecho, el niño ignorado por la adicción de sus padres al móvil, en realidad siente 'que no es importante' para ellos. Tremendo, ¿verdad?

5. problemas en sus habilidades sociales. Los niños necesitan aprender a relacionarse con los demás. Practican en casa, con sus padres, y también con sus amigos. Sin duda, el ignorarles y preferir un teléfono a una conversación con ellos, no les ayuda nada. 

6. Mala comunicación en casa. La comunicación es muy importante en una familia, sobre todo entre padres e hijos. Es una forma de crear vínculos, de establecer una relación sana de confianza. El niño cuenta cosas, los padres le escuchan... le preguntan... contestan a sus dudas. Esta es la relación más lógica, ¿verdad? Pero, ¿qué sucede cuándo esta comunicación se rompe? El niño habla, los padres no escuchan... El niño pregunta pero no obtiene respuestas. Al final, el niño se cansa y deja de preguntar y confiar en sus padres. 

7. Problemas emocionales y de conducta. El sentimiento de 'hijo ignorado' lleva al niño a enfrentarse a una serie de emociones que aún es incapaz de entender y controlar. Esto le provoca una angustia con la que tendrá que crecer. Sin duda, esto puede desencadenar en problemas de actitud, como las rabietas, gritos, y el 'mal comportamiento' como un intento desesperado del niño por llamar la atención de sus padres.