Las 10 mentiras que cuentan las madres

Las mentirijillas más habituales de las madres a sus hijos

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Mentiras de madre: dime la verdad que no me enfado

Pura palabrería, todos sabemos que confesar sólo conduce al castigo. Una típica mentira de madre en la que todos hemos caído.

Mentiras de madre: está cerrado

Cuando a las madres les da pereza ir al centro comercial, a la tienda de juguetes, al parque de atracciones o al cine, sólo hay una escapatoria... ¡Está cerrado!

Mentiras de madre: si bizqueas te quedarás así

A las madres les molestan las muecas, gestos raros, los crujidos de dedos, torsiones de cuerpo y los bizqueos, para evitar todo esto, tienen una solución: infundir miedo.

Mentiras de madre: nunca tocaría tus cosas

No pueden reconocerlo pero las madres sí fisgan y miran entre las cosas de sus hijos, con todo el dolor de su corazón, pero esta táctica de espía es básica durante la infancia y, sobre todo, en la adolescencia.

Mentiras de madres: qué dibujo más bonito

Puede que el niño sólo haya hecho unos cuántos garabatos o que su dibujo sea imposible de descifrar, pero a ver qué madre se atrave a romper la ilusión de su hijo.

Mentiras de madre: si te tragas el chicle se te pegará al estómago

La pasión de los niños por las chucherías y, en concreto, por los chicles, desespera a muchas madres que hartas de ver mascar a sus hijos terminan por asustarles para evitar que sigan haciéndolo.

Mentiras de madre: si te bañas después de comer, se te cortará la digestión

¿Quién o ha esperado 2 y 3 horas después de comer para poder bañarse? Una excusa típica de madre para poder echar la siesta o descansar porque la digestión no se corta por bañarse, se corta cuando hay una descompensación de temperatura. 

Mentiras de madre: o te comes las lentejas o las dejas

Todos sabemos que las madres harán todo lo posible para que el niño termine el plato de lentejas, o de verduras, porque aunque no le gusten, tienen tantos nutrientes y vitaminas...

Mentiras de madre: pruébalo, está delicioso

Los niños son reacios a probar determinados alimentos y es que la comida 'les entra por los ojos', por ello hay que ingeniárselas y motivar al niño para conseguir que pruebe nuevos alimentos, aunque estos sepamos que no están tan... deliciosos.

Mentiras de madres: es la primera vez que me siento en todo el día

Una frase muy habitual, que pese a no ser del todo cierta, se le aproxima mucho. Las madres están muy atareadas.