Heridas y quemaduras en los niños

Las heridas más frecuentes y comunes entre los niños

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Las quemaduras en los niños

Las quemaduras son una de las lesiones más comunes entre lactantes y niños, y se producen por una excesiva exposición a una fuente de calor. En las quemaduras térmicas, de contacto o por productos químicos, se debe enfriar la herida cuanto antes con agua fresca, no demasiado fría, y corriente, durante 15 o 20 minutos hasta que el dolor remita.

Si la quemadura es pequeña, mantenla completamente bajo el agua. Si la ropa está adherida a la quemadura, no intentes quitársela. Cubre la lesión con apósitos mojados (gasas o pañuelos limpios), después de haber enfriado la quemadura. No apliques jabones, ni pomadas, ni ungüentos o remedios caseros.

Heridas. Puntos de sutura

Cuando el corte es mayor o más profundo, los bordes de la piel quedan separados y es necesario dar puntos de sutura para conseguir el cierre de la piel aproximando los dos lados. Los médicos utilizan los puntos para coser los dos lados de la herida, haciendo un nudo en la costura y usando un hilo especial.

Dependiendo del hilo que se utilice, los puntos se quitan al cabo de una semana o 10 días, o bien se absorben solos. También se puede cerrar una herida usando tiritas autoadhesivas, también conocidos como puntos americanos, haciendo un vendaje tipo mariposa, es decir, en forma de cruz.

Es muy importante no mojarlos porque se desprenden con el agua y mantenerlo seco durante unos días.

Heridas. Hemorragia en la rodilla

Si las heridas incisas son profundas acostumbran a producir hemorragias, porque el objeto que penetra en la piel abre los vasos sanguíneos que encuentra.

Uno de los problemas que pueden presentar estas heridas es que pueden afectar a otras estructuras aparte de la piel, como los tendones, los músculos o los nervios.

Para detener la hemorragia, hay que presionar la herida con una gasa durante unos minutos. Si la hemorragia se interrumpe, limpiar bien el local y luego pasar un antiseptico. Pero si no se consigue parar la hemorragia, llevar al niño al medico.

Heridas. Corte en la frente

Las heridas incisas se conocen también con el nombre de corte, y se caracterizan por la separación nítida de los bordes. Es la típica herida producida por un cristal roto o el borde de una lata.

Los cortes superficiales no acostumbran a producir hemorragias, aunque sí sangrado. En este caso, lo mejor es limpiar bien el área de la herida, luego aplicar un antiséptico y una tirita para protegerla.

Heridas. Cortes en la cabeza

Los cortes o las brechas en la cabeza del niño son motivo de preocupaciones de muchos padres.

Si tu hijo se hace una brecha, lo primero que debes hacer es intentar parar el sangrado, presionando el local con una gasa, durante unos minutos. Luego, lavar bien la herida, secarla con suavidad y mirarla. Si no consigues cortar la hemorragia y además, tu hijo se marea y se queja de dolor de cabeza, llévale a urgencia medica.

En caso de que pare de salir de sangre, pasar un antiséptico y punto.

Heridas en los labios y boca

Cualquier golpe en la boca puede provocar una herida o quemadura, e incluso cortes en los lábios de los niños. El tejido de los labios es muy delicado por lo que cualquier traumatismo o golpe hará que se hinche.

Para aliviar el dolor y evitar que se hinche, es necesario utilizar una pomada antiinflamatoria en el local.

Heridas. Erosión en la rodilla

En las erosiones de las rodillas de los niños pueden quedar restos de granos de arena, asfalto u otros. Estas heridas son típicas de rodillas raspadas o de codos pelados. En los niños, las caídas accidentales se manifiestan, sobre todo, en las zonas más prominentes del cuerpo como los brazos o las piernas.

Suelen producirse haciendo deporte, durante los juegos en los que es necesario correr o durante un paseo en bicicleta o jugando con el monopatín, el patinete o los patines sin protectores.

Heridas. Rozaduras en los codos

Las rozaduras son las heridas menos graves, porque suelen ser más superficiales que otras. Se tratan de desprendimientos de las capas superficiales de la piel que dejan al descubierto vasos sanguíneos de pequeño calibre, y como consecuencia producen una pequeña hemorragia capilar.

Los codos, así como las rodillas, son los lugares donde más los niños presentan rozaduras, ya que en una caída, son los lugares que los pequeños usan para apoyarse. Para tratar este tipo de herida, basta con limpiar bien el local con agua y jabón o agua oxigenada, y luego aplicar una capa de mercromina para evitar que se infecte.