La cigarra y la hormiga. Fábula para los niños

Fábula que enseña a los niños el valor del esfuerzo y la voluntad

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Moraleja de la fábula La cigarra y la hormiga

La moraleja de la fábula La cigarra y la hormiga nos dice que debemos dividir nuestro tiempo para todo, dedicar un tiempo a divertirnos, otro a trabajar, y que no nos debemos confiar siempre en que todo nos va ir bien, ya que hay épocas buenas y malas.

La cigarra y la hormiga. Capítulo 9

- Cantaba y cantaba bajo el sol - contestó la cigarra.

- ¿Eso hacías? le preguntó la hormiga. Y proseguió: Pues si cantabas en el verano, ahora bailarás durante el invierno.

Y diciendo eso, le cerró la puerta, dejando fuera a la cigarra, que había aprendido la lección de que uno debe ser precavido y trabajar para no pasar apuros después.

FIN

Claro que esa historia no se termina por ahí, ¿verdad? Al final, la hormiga, sintiendo pena de la cigarra, le abrió la puerta para que no se murriera de frío. Pero al siguiente verano, la cigarra se puso a trabajar como la hormiga, ya que había aprendido la lección.

La cigarra y la hormiga. Capítulo 8

La hormiga abrió la puerta de su casa y le dijo a la cigarra.

- Tú te reías cuando yo te dije que fueses previsora. Dime amiga cigarra, ¿qué hacías tú mientras yo madrugaba para trabajar? ¿Qué hacías mientras yo cargaba con granos de trigo de acá para allá?

 

La cigarra y la hormiga. Capítulo 7

Vió a lo lejos la casa de su vecina la hormiga, y se acercó a pedirle ayuda.

- Amiga hormiga, tengo mucho frío y hambre, ¿no me darías algo de comer? Tú tienes mucha comida y una casa caliente, mientras que yo no tengo nada. Oh, por favor, ¡ayúdame!

 

La cigarra y la hormiga. Capítulo 6

A diferencia de la hormiga, la cigarra sintió el frío intenso del invierno. Los árboles se habían quedado sin hojas y del cielo caían copos de nieve, mientras la cigarra vagaba por el campo. Tenía tanto frío y tanta hambre que apenas podía moverse. 

La cigarra y la hormiga. Capítulo 5

La hormiga hizo caso omiso de la invitación de la cigarra y siguió trabajando todo el verano reuniendo provisiones.

Unos meses más tarde, por fin llegó el invierno. La hormiga dejó de trabajar y decidió que ya era hora de meterse en su casa, ya que tenía alimento suficiente para pasar esa fría temporada.

 

La cigarra y la hormiga. Capítulo 4

- Es que pienso en el mañana. Y tú también deberías hacerlo. Si no empiezas ahora a almacenar alimentos, no tendrás comida para pasar el invierno. Déjate de tanta holgazanería – le respondía la hormiga, mientras transportaba el grano, atareada.

La cigarra se reía y seguía cantando sin hacer caso a su amiga.

La cigarra y la hormiga. Capítulo 3

- ¡Amiga hormiga! Mil disculpas. ¿No te cansas de tanto trabajar? Descansa un rato conmigo mientras canto algo para ti. ¡Disfruta de este hermoso día! – Le decía la cigarra a la hormiga.

La cigarra y la hormiga. Capítulo 2

De pura felicidad, la cigarra comenzó a saltar de aquí para allá y sin querer, saltó por encima de una diminuta hormiga que luchaba por arrastrar granos de trigo hasta su despensa.

La cigarra y la hormiga. Capítulo 1

Una cigarra vivía feliz disfrutando del verano: el sol brillaba, las flores desprendían su aroma...y la cigarra cantaba y cantaba.

- No puedo entender - decía ella - por qué están todos trabajando. Deberían seguir mi ejemplo y disfrutar del buen tiempo.”