Cómo decorar la habitación de un niño o niña

La opinión del niño o niña cuenta a la hora de redecorar su habitación

A partir de los tres o cuatro años de edad, los niños ya pueden y deben opinar sobre la decoración de su habitación. Muchos niños manifiestan interés por algún color en concreto e incluso por algún personaje favorito y es bueno escucharles.

Los expertos afirman que los padres deben tomar muy en cuenta las sugerencias de los niños a la hora de redecorar su habitación porque eso favorecerá que se encuentren más a gusto en su espacio personal dentro de casa. Incluso si la habitación es de su gusto, será más fácil que cuide todo lo que hay en ella y la mantenga limpia y ordenada.

Criterios para redecorar el dormitorio de los niños

Habitación de niño

Precisamente, son ellos los que van a dormir, jugar, descansar y a utilizar esa habitación. Si el niño no la siente suya, puede que prefiera ir a dormir a la habitación de sus padres que, seguramente, le será más agradable. Muchos detalles y aspectos de la habitación de un niño de 3 o 4 años quedarán en su memoria y en sus más tiernos recuerdos. A estas edades, los niños hacen de su habitación un mundo propio, de fantasía. Si se favorece esa primera sensación de poder, es posible que la cuide con cariño, recogiendo sus juguetes, haciendo la cama, ordenando y clasificando determinados lugares para cada cosa. La organización es un hábito que se debe estimular, con diálogo y cariño, y no con órdenes, desde la más temprana edad.

Consejos para decorar la habitación de un niño o niña

- Murales. Se usan mucho para decorar las habitaciones de los niños. Forra y pinta una tabla y cuelga ahí todas las pinturas, dibujos y trabajos que realice tu hijo, así como fotos y otros recuerdos. Pide a tu familia que también colabore con el mural.

- Televisión. Con el avance de la tecnología, en muchas casas se puede observar que, lamentablemente para los niños, la televisión y el ordenador entraron de lleno en el cuarto de los pequeños. Lo ideal sería que la habitación continuase siendo un espacio tranquilo para dormir y jugar. Y que, para ver la televisión o el ordenador, el niño tuviera que salir de su habitación. Esos aparatos transmiten mucha radiación y además, si usados en solitario, pueden alejar al niño del entorno familiar.

Habitación de una niña

- Música. La música es un gran estímulo para el bienestar del niño. Si quieres poner un aparato en su habitación, que sea un equipo de sonido. La música enseña a aprender, estimula el desarrollo del lenguaje, hace bailar, y mejora la sociabilidad de los niños, aparte de relajarlos.

- Muebles. El cambio de mobiliario debe estar en consonancia con el tamaño del niño. El cambio de la cuna por la cama debe ser gradual. Si tu hijo se movía mucho en la cuna, adapta un protector a la nueva cama, para evitar que él se caiga.

- Cajones y guardajuguetes. Cuanto más años tengan los niños, más cosas tendrá en su habitación. Más libros, más juguetes... Por eso, la organización es primordial. No deje que la habitación tenga un espacio saturado. Tenga cajones para distintos objetos, y ordena mejor el armario para que todo no esté "colgado" por la habitación.

- Recuerdos. No te deshagas de todo. Mantén algunas cosas que proporcionen seguridad al niño, como por ejemplo, un libro, un peluche, o un cojín.

- Espacio. El niño necesita de libertad de movimiento para andar, bailar, saltar, y moverse en su cuarto. Deja sitio libre en el centro de la habitación. 

- Accesibilidad. Sitúa los juguetes y libros preferidos del niño en un sitio donde él pueda alcanzarlos sin dificultades.

- Rincones. Crea rincones para diferentes actividades. El armario para la ropa, un cajón para los zapatos, una estantería para los libros, un baúl para los juguetes, una pizarra para enseñar y aprender, y reserva un rincón del cuarto para las manualidades. Así será más fácil organizar todo con tu hijo.

- Luz y ambiente. La luz natural también es importante en un cuarto de niños. Las cortinas deben ser de un material que impida la luz durante la siesta.

- Sencillez. Ten cuidado de no llenar demasiado la habitación de los niños con imágenes, cuadros, figuritas, etc. Se puede convertir en un espacio agobiante.