El amigo invisible de los niños

Por qué los niños tienen un amigo imaginario

Los niños crean historias, construyen amigos imaginarios que generalmente son de su misma edad y sexo. Los amigos invisibles de los niños les ayudan a no sentirse solos, a protestar a una mala experiencia, y a equilibrar su vida emocional. Este proceso está relacionado con la memória del niño y es un estado normal que forma parte de su desarrollo evolutivo.

Los amigos imaginarios de los niños

amigo imaginario

Cuando los niños construyen amigos imaginarios, están proyectando al mismo tiempo parte de sus experiencias y sentimientos personales. Sus fantasías no son un peso para ellos, por lo contrario, las abandonan y retoman cuando lo creen conveniente. Es muy común que los pequeños muestren interés por las ficciones o el ensueño, y cuando las fantasías aparecen, no quiere decir que la realidad sea anulada por completo, solo se enmascara según le convenga al niño. Para él no hay diferencia entre lo real y lo imaginario, sólo con el paso del tiempo aprenderá a distinguir lo que es real, de lo que no.

Por otra parte, los sueños de los niños se expresan a través de sus palabras y muchas veces adquieren la forma de una historia, en la cual pueden surgir personajes imaginarios; puede ser que se inventen algún hermano, primo o amigo. A través de estos personajes, crean en el tiempo una novela en episodios donde se mezcla la realidad con la ficción.

El principal objetivo de estas fantasías es interponer entre el niño y su situación psicológica, un escenario imaginativo que forme una pantalla y le impida advertir la realidad. Para entender mejor este proceso, a continuación te explicamos como a través de determinados sentimientos, los niños pueden llegar a crear situaciones donde se presente la construcción de amigos imaginarios.

El sentimiento de vergüenza provoca en los niños la necesidad de ocultar a los adultos alguna acción que saben, será condenada por ellos. Ante la idea de un castigo o llamada de atención, los niños sienten cierto malestar que alejan poniéndose a soñar en algo distinto de lo que efectivamente ocurrió, o transfiriendo la acción o situación al compañero imaginario haciéndolo protagonista de ello. 

- El sentimiento de culpa se presenta cuando el niño cree, según su percepción, que ha hecho algo mal y considera que es demasiado tarde para confesar esa acción, en consecuencia recurre a inventarse situaciones imaginativas para sentirse mejor. Este hecho es más común en niños y niñas que han sido educados en un medio muy estricto, donde se reprenden las malas acciones más de lo necesario. 

- El sentimiento de inferioridad también puede provocar la construcción imaginativa en los niños. Muchas veces ellos sueñan que son distintos de cómo son y se ven en situaciones muy diferentes de las que conocen, por ejemplo, identificándose con un héroe de cuento con riquezas, honores y glorias.

Los niños no distinguen la frontera entre sus sueños y sus deseos, la realidad es tan borrosa que dicen lo que piensan que ven, como mencionamos anteriormente progresivamente aprenderán a discernir la realidad y a distinguir los productos de su imaginación. La creación de situaciones de fantasía o amigos imaginarios es un proceso normal y no hay razón para preocuparse, a menos que esta conducta persista por mucho tiempo.

Fuente consultada:
- AMEI. Asociación Mundial de Educadores Infantiles.