Cómo mejorar la mala letra de los niños

Técnicas y métodos para ayudar a los niños a mejorar su caligrafía

Marga Santamaría
Marga Santamaría Coach educativa

A partir de los 5 ó 6 años es frecuente que muchos niños y niñas tengan ya adquiridas destrezas manuales que les permitan iniciarse en el proceso de escritura.

Este proceso puede evolucionar de forma adecuada o puede suceder que el niño tenga una escritura casi ilegible. Así es como podemos ayudar a mejorar la mala letra de los niño.

El aprendizaje de la escritura en la infancia

Cómo mejorar la letra del niño

Para que el niño pueda aprender a escribir, el aprendizaje requiere de una serie de procesos complejos que deben funcionar de manera combinada, como por ejemplo:

- Coordinar nuestra mano con nuestro ojo.

- Traducir los sonidos a un signo.

- Dominar destrezas de psicomotricidad fina las cuales nos permitan elaborar los trazos adecuados y adecuados.

- Poder seguir la direccionalidad correcta para cada grafía.

- Saber organizar y ordenar todo en un espacio concreto.

Pues bien, cuando este proceso evoluciona de una forma adecuada, y siempre respetando el proceso y desarrollo de cada niño y niña, entendiendo que no hay ninguna patología, la letra del alumnado debería ser legible, siguiendo unos cánones pautados en el aula y con las debidas orientaciones de los docentes. Y es que cada alumno irá conformando su letra acorde a su personalidad y en muchas ocasiones muy relacionada con su emoción. 

Hace unos días, una profesora me enseñaba un cuaderno de un niño de 7 años que había empezado a hacer la letra como con muchos picos, denotaba rabia, y así era, el niño estaba tremendamente rabioso por una situación que estaba viviendo en casa y que le afectaba. 

Consejos para mejorar la mala letra de los niños

De cara a mejorar la letra de los niños y sabiendo que no hay bloqueo emocional o patología determinada, es importante tener en cuenta los siguientes indicadores:

- La adecuada posición de agarre del lápiz, facilitará siempre la buena y legible letra. Es necesario, de vez en cuando, revisar cómo nuestros alumnos o hijos cogen el lápiz. Siempre debe ser con el pulgar y el índice.

- La presión que se hace tanto en el lápiz como en el papel, se puede mejorar haciendo ejercicios de relajación con la mano, también se puede poner una pequeña pelota entre los tres dedos que no hacen la pinza haciendo presión con la palma, para que la fuerza sea repartida. 

- El ritmo de escritura no deber ser ni muy rápido ni muy lento. Escribir de forma muy rápida potencia la mala letra. Por eso escribir desde la calma es lo más adecuado.

- Si en la psicomotricidad fina existen carencias, podría ser beneficioso usar un adaptador que nos de soporte para la posición correcta, y de igual manera seguir estimulando la pinza fina: como ensartar, recortar, coser, construcciones…

- También es adecuado, en ocasiones, realizar ejercicios de caligrafía, que aparentemente pueden resultar aburridos, pero hay formatos de cuadernillos más motivadores para ellos.

- Seguir haciendo hincapié en juegos que potencien la fuerza en manos y brazos, así como mejorar la coordinación ojo-mano, como por ejemplo con deportes o juegos de pelota.

- Hacer consciente al alumnos, de la importancia de prestar atención, de centrarme en lo que tengo delante y no tener prisa.
Nunca comparar los tipos de letras entre los alumnos, partimos de la base que tampoco les comparamos entre ellos por nada, ya que eso podría hacer caer en picado su autoestima. 

Motivar que haga una buena letra, para que el resto podamos leer y disfrutar (hacerle saber que disfrutamos leyendo sus trabajos) de lo que escribe.

- Y por último, ser conscientes de hasta dónde puede dar un alumno y no caer en una excesiva exigencia por nuestra parte. La mala letra, en ocasiones, puede ser síntoma de otros indicadores que no deberíamos pasar por alto.