Las fieras rabietas de los niños de un año y 8 claves para manejarlas

Cómo acompañar a los niños de 12 meses o más en sus berrinches o pataletas

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Los berrinches son algo que todos los padres debemos afrontar durante las diferentes etapas de desarrollo de nuestros hijos, aunque tengamos la suerte de contar con el niño más tranquilo del mundo. Si tu hijo tiene 12 meses o más y te preocupa no saber cómo manejar con respecto sus momentos de enfado, a continuación te ofrecemos algunas claves para lidiar con las rabietas de los niños de un año

¿Qué logros alcanza un niño de un año de edad?

Las rabietas en los niños de un año

Hasta antes del año, los llantos de un bebe son una forma de comunicar sus necesidades, si tiene hambre, frío, calor, está incomodo, no logra dormir o le duele algo. Sin embargo, a partir de los 12 meses empieza a darse gradualmente un proceso de búsqueda de autonomía y nuestro bebé, que ya ha dejado de serlo, empieza a tratar de hacer valer sus deseos y sus gustos más allá de solo sus necesidades. Es entonces cuando damos la bienvenida a los berrinches y las rabietas.

Para entender mejor la importante etapa en que se encuentra un niño alrededor del año de vida, es necesario conocer las características de este momento de desarrollo. En los primeros doce meses de vida un bebe se convierte en un niño que cuenta ya con muchas habilidades nuevas para empezar a conocer el mundo. Los niños de esta edad son capaces entre otras cosas de:

- Caminar, lo cual le dará un nivel muy importante de independencia, de forma que empezará a explorar todo cuanto le sea posible.

- Explorar los objetos de diferentes maneras (los sacude, los golpea o los tira).

- Se puede empezar a alimentar solo, con las manos o con cuchara.

- Puede beber en taza sosteniéndola con ambas manos.

- Cuando se nombra algo, mira en dirección a la ilustración o cosa que se nombró.

- Jala o tira de una persona para mostrarle algo.

- Pide 'más'.

- Cuando se le dice NO puede dejar de hacer lo que está haciendo (por lo menos momentáneamente).

- Combina el uso de palabras o ademanes para mostrar sus deseos.

- Sigue instrucciones sencillas como 'recoge el juguete'.

- Imita acciones de la vida cotidiana como peinarse o lavarse los dientes.

- Entiende cuando se le pide que haga algo sencillo.

- Llora cuando mamá o el papá se van.

- Tiene cosas y personas preferidas.

¿Cuáles son las causas más comunes de un berrinche a esta edad?

Causas de los berrinches en los niños de 1 año

Algunos padres pueden pensar que los berrinches a esta edad son intentos por desafiarles, pero como hemos visto esta etapa es única ya que determina esos primeros avances hacia la independencia y los berrinches son justamente una manifestación de sus primeros deseos de cumplir sus propios gustos. Incluso llegan a ser sanos ya que empiezan a desarrollar en ellos su tolerancia a la frustración y a nosotros nos dan la oportunidad de ir estableciéndoles los límites de lo permitido.

¿Cuáles son, por tanto, algunas de las causas más habituales por las que los niños de un año tienen rabietas?

- Quieren hacer algo que no está permitido.

- Quieren hacer algo que no pueden.

- No logran expresar sus necesidades o deseos (el desarrollo del lenguaje a menudo ayuda a disminuir los berrinches).

- No se sienten bien (puede ser que estén muy cansados o les duela algo).

- No logran obtener la atención que desean.

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¿Cuáles son las mejores formas de manejar un berrinche a esta edad?

Manejar las rabietas en los niños de un año

Ahora que conocemos un poco mejor por qué nuestro hijo de un año puede tener rabietas, vamos a conocer un poco más qué podemos hacer los padres para acompañarles en un momento de berrinche.

1. Anticiparnos a los momentos 'delicados'
Los niños son más propensos a los berrinches cuando están cansados o sobre estimulados. Conocer las situaciones que ponen vulnerable a nuestro hijo a un berrinche nos permite anticiparnos y tener posibilidades de evitarlo. De modo que podemos evitar llevarlo a las compras si no ha dormido la siesta o no ha comido, etc.

2. Hacer que los niños se olviden de aquello que les enfada
A esta edad más que a ninguna otra, las distracciones son una excelente forma de sacar a nuestro hijo de una situación de enojo: Prueba hacer caras chistosas, propónle un juego, muéstrale un juguete o finge estar buscando algo.

3. Ayúdale y acompáñale
Si está en medio de una rabieta y le pides que deje de hacer algo peligroso como meter la mano en una puerta, no esperes que obedezca dócilmente; en vez de eso acércate y retíralo tú.

4. Señala con tranquilidad pero firmeza las malas conductas
Ante un comportamiento agresivo como morder, golpear o lanzar cosas muéstrate firme y hazle saber que no es aceptable.

5. Déjale llorar
A veces con tal de que no llore, podemos ceder ante sus deseos o perder la paciencia y gritarle. Llorar es su forma de expresar su frustración y si no sobre reaccionas ante eso, probablemente en unos minutos se distraiga con otra cosa. Evita en todo momento frases humillantes como 'llorar es cosas de niñas'.

6. NO le des explicaciones complejas
Sobra decir que a esta edad no logran comprender las razones detrás de una orden, de modo que mantén la explicación en los términos más sencillos.

7. NO trates de contenerle físicamente
Si lo cargas o lo abrazas mientras está en un berrinche será más difícil para él calmarse.

8. Mantén la calma
Si el berrinche parece no terminar nunca y estás perdiendo la paciencia, túrnate con otro adulto para manejarlo mientras te das un respiro.

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