Cuando los niños prefieren o quieren más a papá que a mamá, o al revés

Se trata de una etapa por la que pasan muchos niños, sobre todo alrededor de los 2 años

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Un tema que a muchos padres nos ha tocado vivir, es el hecho de que existen temporadas en las que nuestros hijos parecen disfrutar más al lado del otro padre, preferirlo e incluso mostrar cierto rechazo hacia nosotros. Si ese es tu caso, debes saber que probablemente es una etapa que acabará pasando. En esta ocasión, en Guiainfantil.com hablamos sobre por qué los niños prefieren o quieren más a papá que a mamá, o viceversa.

¿Por qué los niños prefieren a papá o mamá?

Cuando los niños prefieren a papá

Hasta antes de los 2 años la figura de apego más fuerte normalmente es la madre, tanto por las características biológicas de la maternidad, como por la estructura social que favorece que sea ella quien pasa más tiempo con él. Sin embargo, poco a poco los niños empiezan a cortar el cordón umbilical, a ampliar su red de referentes y a aceptar en ella una nueva y enriquecedora relación con el padre.

A partir de este momento la intensidad del apego a la madre o al padre puede variar y no hay reglas establecidas para ello ni respuestas únicas del por qué sucede en cada caso. Muchas veces depende obviamente del estilo de crianza que ejerce cada uno, de la edad, del sexo, del tiempo que pasan con cada uno, de su carácter y el tuyo, de sus intereses, etc.

Que prefiera estar con mamá o papá todo el tiempo no significa que quiera más a uno o al otro, ni tampoco que así será siempre, solo que en ese momento de su desarrollo se encuentra más identificado con alguno de los dos.

Si hemos hecho lo mejor que hemos podido para mantenernos afectivamente cerca de nuestros hijos, no hay ningún motivo para sentirnos tristes, decepcionados o desbancados por el otro padre ni para pensar que estamos haciendo algo mal. Normalmente son etapas y ten por seguro que llegará tu turno.

Consejos para mejorar la relación entre padres e hijos

Obviamente es importante aclarar que no podemos intentar estar en su top 1 de preferencias si no seguimos una serie de acciones básicas para ganarnos ese lugar:

1. Compartir los cuidados que proporcionamos a nuestro hijo.

2. Tratar de pasar suficiente tiempo con él y que este sea de calidad.

3. Dar muestras de amor y respeto a nuestra pareja.

4. Conocer a nuestro hijo, escucharlo, observar lo que le gusta, lo que disfruta y compartir con él sus intereses.

5. Participar activamente en temas de disciplina y decisiones sobre su día a día.

6. Controlar nuestras emociones, en especial el enojo.

7. Involucrarnos en todo lo que le pasa en casa, en el colegio, en el deportivo, etc.

8. Demostrarle abiertamente nuestro cariño.

9. Ser coherente entre lo que decimos y lo que hacemos.

10. Ser consistentes, reaccionar siempre de la misma forma a circunstancias similares.

11. Darle siempre un buen ejemplo.

Qué SÍ y que NO hacer en esta situación

Qué hacer si el niño quiere más a mamá

A continuación vamos a detallar algunos comportamientos o reacciones que no podemos tener y otros que sí para saber cómo actuar en caso de que nuestro hijo quiera más a papá que a mamá, o al revés.

Lo que NO hay que hacer:

  • No debemos nunca tomarnos personal que nuestro hijo prefiera al otro cónyuge.
  • No reaccionar negativamente ante las preferencias de tu hijo, hacerlo sentir culpable o chantajearlo.
  • Nunca rivalizar con nuestra pareja por la atención de nuestro hijo.
  • Nunca tratar de desquitarnos de otras formas como ignorarlo, mostrar rechazo o preferencia por otro hermano o por algo más, etc.
  • No intentar ganar su afecto a través de regalos y concesiones.

Lo qué SÍ hay que hacer:

  • Lo mejor que podemos hacer es soportar estoicamente el periodo de preferencia de nuestro hijo por su padre o por su madre y sentirnos felices de que tengan un buen vínculo.
  • Actuar normalmente.
  • Tener paciencia.
  • No sentirnos por ello menos importantes.
  • Buscar formas nuevas de reforzar nuestro vínculo con él.

En el momento que menos te lo esperes vendrá a ti.