Berrinches en niños de 2 años - Cómo gestionar rabietas desde la calma

Durante los terribles dos años de tus hijos, las rabietas son más frecuentes que nunca

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Nuestro bebé ha alcanzado los dos maravillosos años de vida y con ello su experiencia en manejar la frustración, demostrar su enojo e insistir en conseguir lo que desea a través de las rabietas se ha perfeccionado. Esto lleva a que los padres de los niños de 2 años se pregunten constantemente el porqué y qué hacer con los berrinches de sus hijos.

Para aprender a manejar una rabieta de un pequeño de dos años (¡esos terribles dos años!), hay que comprender el punto de desarrollo en el que se encuentra y qué hay detrás de este comportamiento.

Los niños de 2 años cada vez quieren ser independientes

Así son los berrinches de los niños de 2 años

Seguro que alguna vez has oído a alguien referirse a los dos años de los niños como la aDOSlescencia o los terribles 2 años. Según la guía 'Consejos de crianza positiva para el desarrollo saludable del niño. Niños pequeños de 2 a 3 años', se trata de un periodo en el que los niños viven grandes cambios a nivel intelectual, pero también social, afectivo y de aprendizaje que le permiten conocer el mundo que les rodea.

Para comprender el porqué de todo ello hay que entender que, a estas alturas, el niño ha alcanzado un nuevo escalón en su camino a la independencia:

- Se puede mover más libremente (caminar e incluso correr).

- Está más receptivo a lo que sucede a su alrededor (a través de los sentidos).

- Tiene un mejor manejo del lenguaje receptivo y expresivo (entiende mejor y logra darse a entender a través de las palabras).

- Ha desarrollado un nuevo sentido de lo propio (mía, mío) que le hace mostrarse posesivo, egoísta con aquellas cosas que disfruta y muy centrado en sí mismo y en sus deseos.

Los terribles dos años de los niños y sus rabietas

Rabietas en los terribles 2 años de los niños

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, es normal que empiece a descontrolarse, a probar los límites, a querer hacer cosas por él mismo y todo esto da como resultado que se presenten mucho más a menudo berrinches y episodios de enojo y frustración que aún no sabe cómo manejar.

Obviamente cada niño, según su propio temperamento y estilo de crianza en el que se encuentra (estricto o permisivo) reaccionará con diferente intensidad; sin embargo, es muy común que se presenten reacciones de enojo a esta edad que llegan a berrinches y pataletas como resultado de:

- Quiere algo y lo pide llorando o a gritos.

- No tolera la frustración de no tener algo que desea y explota.

- Puede mostrarse agresivo con otros niños (golpear o morder) si tienen algo que desea o serle muy difícil compartir sus posesiones.

- Mostrar su enojo aventando cosas o golpeándose a sí mismo.

Qué hacer (con calma) con los berrinches de un niño de 2 años

Gestionar las rabietas de los niños desde la calma

A continuación, presentamos una serie de sugerencias para manejarlos en estos momentos:

1. Mantener la calma
Un berrinche intenso, en especial en público puede hacer que perdamos la calma, lo cual obviamente no ayuda y solo hace que la situación se salga verdaderamente de control. No olvides que tú eres el adulto y debes mostrarte tranquilo y determinado en todo momento no importa si estás solo con él o tienes un auditorio de gente expectante. (Aunque por supuesto, el grado de dificultad aumenta).

2. Ser consistente
Responder de la misma forma ante eventos similares, ya sea que estemos en casa o en el supermercado. Esto empieza a dejarle claro a nuestro hijo, qué conductas no son aceptables y que, ante ciertos comportamientos nuestra respuesta siempre será la misma.

3. Anticiparse
Si ya sabes que algunas situaciones detonan a tu hijo, trata de anticiparte. Por ejemplo, no salir con él si tiene hambre o sueño; si van al supermercado, dile que no podrán comprar nada más que un dulce o algo sencillo que él debe escoger al final. Esto lo mantendrá entretenido y puede en varios momentos evitar que se desate un berrinche, etc.

4. Tratar de calmarlo
Hablar con él con voz tranquila y firme haciendo contacto visual y pidiéndole que se calme y que una vez que lo haga podrán ver si es posible o no hacer lo que desea. Una vez que la rabieta se ha calmado, si es posible, explicarle que no es posible en el momento y tratar de distraerlo con algo más.

5. No ceder
Si la conducta de tu hijo no es aceptable, no debes ceder para evitar que siga subiendo de intensidad del berrinche o si estás en un lugar público y quieres evitar la escena. Esto solo refuerza en él la idea de que mostrar ese comportamiento le lleva al resultado que desea.

[Leer +: La caja de la ira para evitar las rabietas de los niños]

6. Distraerlo
Una estrategia que puede llegar a romper un berrinche en un niño de dos años si sabemos 'actuar' adecuadamente es distraer su atención. Si notamos todas las señales de que nuestro hijo se dispone a deleitarnos con una rabieta, de pronto podemos fingir que hemos visto una araña en la pared, algo por la ventana o que se nos ha caído algo importante y empezamos a buscarlo. Este tipo de cosas rompen su atención y pueden lograr distraerlo y pasar a otra cosa en vez de insistir en lo que estaba desatando su enojo.

7. 'Ignorar'
Cuando sea posible, normalmente en casa, y estemos seguros de que no se está haciendo daño, una buena estrategia que puede funcionar con algunos niños es 'ignorar', decirle que cuando esté calmado le darás tu atención y ponerte a hacer otras cosas o salir de la habitación. Cuanto menos atención le demos a la conducta es más fácil que esta se extinga.

8. Pedir ayuda
A veces uno de los padres, a menudo el que está más tiempo en la casa, es quien resuelve este tipo de situaciones. En el caso de sentirse rebasado por un berrinche, en caso de ser posible, debe pedir ayuda a la pareja para hacerse cargo. Por supuesto ambos padres deben estar de acuerdo y seguir la misma línea de acción.

9. No guardar resentimientos
Hay padres que se toman muy personal los berrinches de sus hijos y se muestran enojados y resentidos mucho tiempo después de que sucedió. Es importante manejar la situación en el momento y después dejarla ir, ya que es el modelo que le estamos dando a nuestro hijo de superar situaciones negativas y pasar a lo siguiente.

10. Analizar situaciones
Es importante analizar ante qué situaciones tu hijo reacciona más negativamente; si están siendo demasiado frecuentes estos incidentes e intentar descubrir entonces si hay algo detrás de los berrinches que te esté comunicando. Quizá está resintiendo algún cambio en su rutina, necesita más atención y tiempo de calidad contigo o simplemente se sienta mal. Es importante observar y mantenernos atentos a estas señales.

11. Actuar según lo que hemos observado
Y, una vez que hemos analizado la situación, debemos actuar en consecuencia teniendo en mente nuestro objetivo para ayudar a nuestro pequeño de 2 años.

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