Reiki para niños y bebés - Qué es, cómo se practica y qué dice la ciencia
El Reiki es una disciplina oriental que usa la energía de las manos para tratar dolores físicos y emocionales
- ¿Qué es el Reiki? Origen, cómo se aplica y de qué va la energía vital
- El Reiki como tratamiento complementario - Equilibrio de chakras
- 9 beneficios de la práctica del Reiki para el bienestar de niños y bebés
- Lo que los padres deben saber antes de probar Reiki con sus hijos
El Reiki es una técnica terapéutica milenaria sin efectos secundarios ni contraindicaciones que actúa sobre el sistema energético del individuo. Se basa en la transferencia de la energía. El terapeuta de Reiki utiliza las manos para captar la energía exterior y canalizarla hacia otras personas que la perciben como sensación de hormigueo, calor o frío. Se emplea para tratar enfermedades dolores físicos y emocionales. ¿Puede emplearse el Reiki para niños y bebés?, ¿cómo se realiza? Te lo aclaramos a continuación.
¿Qué es el Reiki? Origen, cómo se aplica y de qué va la energía vital

Desde el punto de vista científico, no puede afirmarse que el Reiki trate por sí solo las enfermedades, sino que se considera una práctica complementaria y las investigaciones no han demostrado su eficacia para tratar los problemas de salud. Eso sí: en niños, cualquier terapia complementaria debe comentarse siempre con el pediatra y jamás sustituir o retrasar un tratamiento ya indicado.
Por otro lado, la palabra Reiki proviene del japonés y significa energía vital universal. REI significa 'espíritu universal' y KI significa 'energía vital. Se trata de una forma de medicina alternativa que desarrolló el doctor japonés Mikao Usui en los años 20. Fue en el año 1922 que fundó la Usui Reiki Ryoho Gakkai, una asociación y escuela original de Reiki tradicional en Tokio.
El Reiki se aplica a través de diferentes posiciones de las manos en el cuerpo para actuar sobre los puntos energéticos del cuerpo, es decir, los chakras, o a modo de masaje, desbloqueando cualquier alteración física, mental o espiritual. No es un sustituto del tratamiento médico o una forma de diagnóstico, pero sus beneficios pueden ser una medida complementaria para quien lo prefiere.
Sin embargo, hay que decir que los chakras y la transferencia de la 'energía vital' solo forman parte de las creencias en las que se basa esta práctica, pero no se ha demostrado científicamente que sean mecanismos capaces de curar enfermedades. Una sesión incluye colocar las manos apoyadas suavemente sobre el cuerpo o colocadas a una poca distancia, sin realizar el masaje.
El Reiki como tratamiento complementario - Equilibrio de chakras

El tratamiento de Reiki se emplea en niños cuando están sufriendo alguna situación familiar que les produce miedo o inseguridad, como la separación de sus padres, si tienen pesadillas o padecen de insomnio, o para situaciones de pequeños que presentan excesiva timidez o hiperactividad. En estos casos, el Reiki puede utilizarse únicamente como actividad complementaria.
Dica actividad debe estar orientada a favorecer un momento de calma o relajación para el niño, sin embargo, como ya lo hemos dicho, NO existe evidencia científica suficiente para considerarlo un tratamiento que combata por sí solo el insomnio, la ansiedad, la hiperactividad u otros trastornos infantiles. Hay que tomar esta práctica con cuidado y no abandonar tratamientos médicos.
El Reiki sirve para equilibrar los chakras del cuerpo y conseguir el bienestar físico, mental, emocional y espiritual. Puede ayudar a aliviar diferentes dolores y molestias, aunque no existen evidencias científicas que respalden su efectividad. Al ser universal se puede impartir en adultos, niños, bebés y también en plantas y animales, transmitiéndoles relajación, tranquilidad y reducción del dolor.
Por eso, si decides recurrir al Reiki, debes entenderlo como una experiencia de relajación y bienestar, similar a los momentos de conexión y descanso. Si tu hijo presenta dolor persistente, problemas de sueño, ansiedad, cambios de conducta u otro síntoma es básico consultar primero al pediatra para que él identifique la causa y que tu hijo reciba el tratamiento adecuado.
9 beneficios de la práctica del Reiki para el bienestar de niños y bebés

La práctica del Reiki puede traer muchos beneficios para el bienestar de los pequeños:
- Calma y relaja
- Ayuda a manejar el estrés de los niños
- Disminuye la ansiedad, el miedo y otras crisis emocionales de los niños
- Alivia el dolor de cabeza, de oídos, de dientes y otros dolores
- Refuerza el sistema inmunológico
- Mejora la autoestima
- Favorece a la atención y concentración
- Tiene efecto reparador en el sueño
- Aporta equilibrio energético corporal y espiritual
Estos beneficios corresponden a lo que describen sus practicantes y usuarios, pero insistimos en que no todos han sido demostrados científicamente. En particular, no hay evidencia para afirmar que el Reiki refuerce el sistema inmunológico, trate dolores o tenga un efecto terapéutico específico sobre el sueño. Sus efectos se relacionan más con la relajación y el bienestar.
En la actualidad se emplea también para ayudar a niños autistas y también en el caso de niños que padecen el Trastorno por Déficit de Atención, pero esto NO significa que se recomiende como tratamiento específico para estos trastornos. Jamás debe sustituir las intervenciones médicas, psicológicas, educativas o terapéuticas recomendadas para cada niño en particular.
Sí resulta positivo su uso en niños con dificultades para enfocarse, contribuye a que los niños aprendan a conocer y manejar sus emociones, ayudándoles a conocerse a sí mismos. Les ayuda a comunicarse de forma más afectiva y también a desarrollar la empatía. Obviamente, deben entenderse como las experiencias atribuidas a la práctica constante y no como beneficios únicos.
Lo que los padres deben saber antes de probar Reiki con sus hijos

Si piensas probar Reiki con tu hijo, lo primero es entender qué sí y qué no puede ofrecer. Se trata de una práctica complementaria y no de un tratamiento médico para enfermedades, dolor, ansiedad o problemas de sueño. Por tanto, jamás debe sustituir las visitas al pediatra, los medicamentos prescritos ni las terapias psicológicas, educativas o de rehabilitación que el niño ya tiene.
No se debe reemplazar ni retrasar la atención convencional de los niños por terapias cuya eficacia y seguridad no hayan sido demostradas. Si el niño disfruta de la sesión y la vive como un momento tranquilo, el beneficio es principalmente desde la relajación, el descanso y la sensación de bienestar. Esto es diferente a afirmar que el Reiki cura una enfermedad o fortalece las defensas.
También debe respetarse la autonomía del niño: antes de empezar, explícale qué hará la persona que practica Reiki y pregunta si desea participar. Si no quiere que le toquen, pide terminar o cambia de opinión, la sesión debe detenerse. También hay situaciones en las que no debemos quedarnos con una práctica de relajación, más si un niño presenta dolor persistente o recurrente.
Tampoco si se presenta ansiedad que afecta a su vida cotidiana, insomnio continuado, pérdida de habilidades o cambios de conducta. El Reiki, aunque resulte agradable o relajante para algunas familias, nunca debe retrasar la búsqueda de la causa de esos síntomas, sino como terapia complementaria, que debe evaluarse y utilizarse junto a la atención médica convencional.
Puedes leer más artículos similares a Reiki para niños y bebés - Qué es, cómo se practica y qué dice la ciencia, en la categoría de Masajes en Guiainfantil.com.
Publicado:
Actualizado: