La osteopatía para bebés ¿qué es?

La osteopatía infantil, la solución a muchos problemas en bebés

La osteopatía infantil es un buen recurso para mejorar lesiones en niños y bebés, especialmente de articulaciones y músculos, pero también otros trastornos como son los cólicos del lactante, o los problemas de deglución.

Muchos bebés nacen con problemas que la osteopatía para bebés puede resolver, sin embargo son terapias todavía, en parte, desconocidas para los padres y que pueden ser utilizadas desde el mismo momento del nacimiento del niño.

La osteopatía para bebés ¿qué es?

La osteopatía para bebés ¿qué es?

La osteopatía para bebés es una especialización realizada por fisioterapeutas y osteópatas, donde se utilizan técnicas manuales adaptadas y específicas para los bebés y los niños.

El osteópata diagnostica disfunciones de movilidad en los distintos tejidos corporales, como articulaciones, músculos, fascias o vísceras, que pueden estar creando síntomas locales o a distancia.

El simple hecho de que el bebé se encaje en la pelvis de la madre durante el embarazo, o  atraviese el canal de parto, puede hacer que diferentes estructuras de su cuerpo se vean sometidas a una gran presión. Al descender por el canal, el bebé sufre fuerzas que le comprimen excesivamente, tanto la cabeza como el torso.

Con frecuencia se producen tensiones en las articulaciones o en algunas membranas, que originarán, en ciertos casos, problemas futuros como: escoliosis, (donde la tensión craneal excesiva si no se trata a tiempo, se puede transmitir al resto de la columna y al sacro) asimetrías craneales, cólicos del lactante, problemas de deglución, irritabilidad…  Estos síntomas y otros suelen producirse sobre todo cuando en los partos se han utilizado instrumentos para sacar al bebé, partos excesivamente largos o partos provocados.

Todos los bebés deberían recibir una sesión de osteopatía pediátrica de forma preventiva para evitar este tipo de problemas, ya que cuando se tratan de forma temprana, tienen muy buen pronóstico.

Recomiendo que los bebés lleguen a consulta a una edad temprana, incluso desde los primeros días de vida, ya que hasta los seis meses tendremos más facilidad  para tratar la mayoría de las patologías, sobre todo las que están relacionadas con  el cráneo.

Después de este tiempo, el cráneo del bebé se va cerrando. Se siguen consiguiendo mejoras en la funcionalidad y en los síntomas de los pequeños, pero es más difícil cambiar la forma del cráneo si ya está muy deformado, como en los casos de plagiocefalias importantes.