Estreñimiento en los bebés - Causas, síntomas y cuándo ir al pediatra
Cuándo preocuparse y qué hacer cuando los bebés presentan dificultades para evacuar o hacer caca
- El estreñimiento en bebés - Cuando el bebé no hace caca
- Síntomas que indican que un bebé está estreñido
- Frecuencia de evacuación en los bebés y su relación con el estreñimiento
- Tips efectivos para papás para remediar el estreñimiento del bebé
- Alimentos que combaten el estreñimiento en bebés mayores de 6 meses
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El estreñimiento es un trastorno que se caracteriza por la dificultad o la imposibilidad de evacuar que tenga una persona. Durante los primeros meses de vida de un bebé, tanto la coordinación entre los movimientos de su intestino así como la relajación del esfínter de su ano, no es muy eficiente o no ha madurado lo suficiente. Hablemos del estreñimiento en los bebés - Causas, síntomas y cuándo ir al pediatra.
El estreñimiento en bebés - Cuando el bebé no hace caca

El estreñimiento no se define solamente por el número de días que lleva un bebé, niño o persona adulta sin evacuar, ya que lo más importante es observar la consistencia de las heces y si expulsarlas resulta muy difícil o doloroso. En el caso de los bebés pueden pasar varios días sin hacer caca y no estar estreñidos si, cuando evacúan, las heces son blandas, comen bien y ganan peso normal.
En estos casos, es normal que el pequeño se muestre molesto, llore con insistencia, mueva y levante sus piernas, y se ponga rojo para intentar empujar las heces, lo que resulta en una molestia evidente. Pero ¿cómo saber si realmente está estreñido? Las señales más características son las heces duras, secas o en forma de bolitas y dolor o llanto al expulsarlas.
También se puede ver un abdomen demasiado firme o hinchado, pequeñas grietas o sangre superficial por una fisura anal, y deposiciones menos frecuentes de lo habitual. Hacer fuerza, gruñir o ponerse rojo no confirma que exista estreñimiento, ya que estas señales pueden estar relacionadas con algo más como un cólico, sueño, hambre o incomodidad de tener sucio el pañal.
En algunos lactantes, el esfuerzo puede deberse a la llamada disquecia del lactante, la cual es una dificultad temporal para coordinar la presión abdominal con la relajación del esfínter. Si esto ocurre, el bebé puede llorar, ponerse rojo y empujar varios minutos antes de expulsar heces blandas, así que no se trata de estreñimiento y mejora por sí solo conforme madura su sistema digestivo.
Síntomas que indican que un bebé está estreñido

Se puede decir que un bebé está estreñido cuando el pequeño está nervioso e intranquilo, mueve las piernas incesantemente, se pone rojo del esfuerzo, y no hace más que llorar. Los gases y los cólicos son inevitables cuando el bebé se encuentra en este estado. Cuando evacúa las heces son pequeñitas (en forma de bolitas) y son más duras de lo habitual. Esa es la característica principal.
Durante la lactancia materna los bebés suelen ensuciar los pañales casi cada vez que comen con heces algunas veces heces pequeñas y otras más abundantes, aunque la frecuencia varía mucho. Después de las primeras semanas, los bebés alimentados exclusivamente con leche materna pueden pasar entre 5 y 7 días sin evacuar sin que esto represente un problema como tal.
Eso sí, no se considera de preocuparse siempre que las heces sean blandas, el pequeño se alimenta bien y no presenta dolor, vómitos ni distensión abdominal. En ese sentido y como ya hemos mencionado, pudiera ser que el bebé padezca simplemente de algo más común: disquecia del lactante, que a veces se confunde erróneamente con estreñimiento, sin que esto sea verdad.
Esta situación se presenta en Algunos bebés menores de 9 meses, quienes lloran, gruñen, se ponen rojos y hacen fuerza por varios minutos antes de expulsar heces blandas. Lo anterior ocurre porque todavía no coordinan la presión abdominal con la relajación del suelo pélvico, por tanto, no es estreñimiento y desaparece conforme madura el bebé, sin necesitar estimulación o laxantes.
Frecuencia de evacuación en los bebés y su relación con el estreñimiento

La frecuencia de evacuación va disminuyendo a medida que los bebés crecen. A partir de los 2 meses de edad generalmente solo evacúan una o dos veces al día. Todo dependerá del tipo de alimentación que reciba como también de su propia naturaleza, si el pequeño tiene alergia, etc., por ello, no existe un número de días válido para todos los bebés.
En un recién nacido, en particular durante sus primeras semanas, una reducción repentina en la cantidad de las deposiciones puede indicar que no está recibiendo suficiente leche y debe consultarse con el pediatra. En el caso de los bebés mayores, debe valorarse también el aspecto de las heces, el dolor que siente y el estado general, además de la frecuencia, por supuesto.
El estreñimiento en el bebé requiere una intervención rápida de los padres y del pediatra, para evitar que el problema se convierta en una molestia crónica, o que se complique. Cuanto más tiempo estén las heces en el colon del bebé, más secas y duras se volverán, y su eliminación será aún más difícil y dolorosa. Por eso, ante los primeros síntomas o que estos se agudicen acude al médico.
Por otro lado, ¿puede influir la alimentación con el estreñimiento? Sí, porque puede aparecer al cambiar de leche, comenzar la alimentación complementaria o por consumir pocos líquidos y alimentos con fibra. Sin embargo, nunca se debe retirar la leche materna, cambiar de fórmula o eliminar grupos de alimentos por sospecha de alergia sin consultar antes al pediatra.
Tips efectivos para papás para remediar el estreñimiento del bebé

Cuando las deposiciones del bebé escasean, primero hay que descartar la posibilidad de que él se esté amamantando bien; si el bebé no come, no es que se estriña, sino que no tiene nada que evacuar. En los primeros días de vida, el bebé debe evacuar por lo menos tres veces al día, si no lo hace debe ser porque está recibiendo poca alimentación. Acude al pediatra para descartar.
Si el bebé deja de evacuar en uno o dos días, y cuando vuelve a hacerlo sus heces estén duras y secas, puede que sea estreñimiento. En este caso, se debe comentar al pediatra. Durante sus primeros días debe comprobarse que el recién nacido haya expulsado el meconio: si no lo hizo en las primeras 48 horas o si no come y gana peso adecuadamente, necesita valoración médica.
Para aliviar el estreñimiento de los bebés, los padres pueden:
- Mantener las tomas habituales y si toma fórmula, comprobar que esté correctamente preparada y nunca añadir agua extra al biberón. Una fórmula muy diluida aporta menos nutrientes y llega a alterar el equilibrio de sales del bebé. Se debe preparar con las medidas exactas.
- Existen en el mercado leches 'anti-estreñimiento', adecuadas para aliviar el problema, pero el cambio de fórmula debe ser indicado previamente por el pediatra. Cambiarla por cuenta propia puede empeorar las molestias o dificultar la identificación de la verdadera causa.
- Otra opción son los baños con agua templada y los masajes estimulantes. Se pueden flexionar las piernas del pequeño sobre el abdomen, haciendo movimientos como si pedaleara; posicionar la mano sobre la tripita (a la altura del ombligo) y hacerle un masaje en horizontal. Lo anterior puede ayudar a relajar al bebé, pero deben suspenderse si muestra dolor.
- Los supositorio de glicerina, laxantes, enemas y cualquier tipo de estimulación rectal solo deben usarse si así lo indica el pediatra. Nunca se deben introducir termómetros, bastoncillos, jabón u otros objetos en el ano del bebé: pueden causar lesiones, sangrado e infecciones.
- Si ya se ha iniciado la alimentación complementaria, el pediatra puede recomendar más agua y alimentos ricos en fibra adecuados para su edad. No existe un único alimento que resuelva el problema y la tolerancia puede variar entre bebés. No se recomienda ofrecer zumos, agua, infusiones, aceites ni otros remedios caseros a bebés pequeños sin consultar con el pediatra.
Alimentos que combaten el estreñimiento en bebés mayores de 6 meses

Una vez que se inicie la alimentación complementaria, es decir, con el biberón y la introducción de purés y de papillas al bebé, se puede añadir algunos alimentos que ayudan a aliviar y combatir el estreñimiento. Se tratan de alimentos ricos en fibra y que facilitan la digestión del bebé. Es necesario aclarar que siempre se debe consultar con el pediatra la introducción de algún alimento nuevo.
En los purés se recomienda utilizar, además de las verduras que recomiende el médico los calabacines, las judías verdes, un chorrito de aceite de oliva virgen y los guisantes. En las papillas se recomienda usar peras maduras, ciruelas, frutos del bosque e higos. Se debe limitar: arroz, harinas refinadas, plátanos y zanahorias, pero no es necesario eliminar por completo estos alimentos.
Puede moderarse de manera temporal su consumo si se observa que desplazan a las frutas, verduras y otros alimentos de mayor contenido en fibra. La respuesta depende de la variedad, la preparación y el conjunto de la dieta. Eso sí, se debe incrementar la ingesta de líquidos, especialmente el agua, y hacer ejercicios físicos, los cuales van a depender de la edad y actividades del pequeño.
Consulta con urgencia si el bebé tiene el abdomen muy hinchado o duro, presenta vómitos (especialmente verdes), fiebre, rechazo del alimento, dolor constante, sangre en las heces, pérdida o escasa ganancia de peso, o signos de deshidratación. Aunque no haya señales de alarma, consulta si las heces duras se repiten, el bebé necesita ayuda para evacuar o los síntomas persisten.
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Bibliografía
- Bautista Casanovas, A., Castillejo de Villasante, G., et. al. (2015) Guía de estreñimiento en el niño. CASEN RECORDATI (ed.) España, pp. 1-74 Disponible en https://www.seghnp.org/sites/default/files/2017-05/Guia%20de%20Estre%C3%B1imiento%20en%20el%20ni%C3%B1o.pdf