Por qué quedarse embarazada en septiembre es buena idea (y también mala)

Tu embarazo, trimestre a trimestre, si la concepción arranca en el mes de septiembre

Beatriz Martínez

En GuiaInfantil.com hemos comenzado un proyecto muy bonito, el de relatar cómo será el embarazo trimestre a trimestre según el mes del año en el que empiece. Y es que, como ya te puedes imaginar, no es lo mismo quedarse en estado al principios de año que a finales. En esta ocasión nos centramos en descubrir qué supone quedarse embarazada en septiembre, tanto para la madre como para el bebé que crece en el interior de la barriga.

Si sabes cómo se va a desarrollar tu embarazo según la estación, te vas a sentir mucho más segura y cómoda. ¡Incluso puedes animarte a planificar tu embarazo con la calculadora de días fértiles! Y septiembre es un mes tan bueno como el resto en el que hay ventajas e inconvenientes. Como se suele decir, ¡al mal tiempo buena cara!

Cómo es quedarse embarazada en septiembre

Así es quedarse embarazada en septiembre

¿Qué supone que el embarazo empiece en septiembre? Pues que vas a vivir los meses más emocionantes de tu vida en los que vas a notar como, poco a poco, crece una criatura dentro de ti que te va a llenar de amor el corazón y el alma. El primer trimestre de embarazo va a ir de septiembre a noviembre, el segundo, de diciembre a febrero y la recta final será de marzo a mayo. Será en junio cuando tengas que estar 100% preparada porque tu bebé puede nacer en cualquier momento. ¿Empezamos?

1. De septiembre a noviembre: el primer trimestre de embarazo 

El calor sofocante del verano se ha ido, es hora de volver a la rutina y de comenzar nuevos proyectos; el más emocionante, el de tu embarazo. En estos meses aún no hace mucho frío, pero poco a poco se va acercar el mal tiempo por lo que tendrás que preparar tu armario. Durante estos primeros meses, es habitual sentirse mucho más cansada de lo habitual. ¡Trata de descansar todo lo posible!

En estos primeros días no suele haber muchos síntomas o molestias, salvo las náuseas o los vómitos (tranquila, se pasan cuando llegue el segundo trimestre) y las ganas frecuentes de orinar. Esto se debe a que los riñones trabajan con más eficacia para eliminar los residuos del cuerpo. No pasa nada, solo recuerda que no debes aguantar las ganas de ir al baño a hacer pis. Si al orinar sientes escozor o dolor leve, consulta con tu médico por si se tratara de una infección.

2. Apunta: el segundo trimestre de embarazo irá de diciembre a febrero

Las fiestas navideñas llegan con tu segundo trimestre de embarazo, lo que significa que estas navidades van a ser muy especiales. ¡Todo el mundo hablará del bebé que está en camino! Si las náuseas ya han desaparecido del todo, puede que notes mucha hambre y como en Navidad siempre hay cosas muy ricas para comer... Date algún que otro capricho pero evita los empachos, no te van a venir nada bien.

Consulta a tu médico, pero es probable que te recomiende ponerte la vacuna contra la gripe, si es que no te la has puesto ya a estas alturas del año. ¡Es importante para protegerte a ti y a tu bebé!

En esta etapa la barriga empieza a crecer y a dejarse notar. Hay mujeres que enseguida tienen una gran barriga y otras que pasan por no estar embarazadas. Sea cual sea tu caso, para evitar que se rompan los tejidos y aparezcan las odiosas estrías, comienza cuanto antes a cuidarte con cremas hidratantes específicas anti-estrías. De esta forma tu piel estará bien hidratada y ganará en elasticidad, justo lo que necesitas para que tu abdomen crezca sin sufrir al ritmo que lo hace tu pequeño. 

3. El tercer trimestre de embarazo será de marzo a mayo

El frío del invierno poco a poco se va (aún no te deshagas de tu ropa premamá de abrigo por si acaso) y los días de sol se dejan ver cada vez más. Tu vientre crece y si hace más pesado, pero como el tiempo acompaña, tendrás que hacer el esfuerzo para salir a caminar un poco cada día. Tu bebé se hace más grande y en unos días se colocará con su cabecita encajada en tu pelvis, los paseos diarios harán que se pueda amoldar a su nueva posición cómodamente.

Quizás te duela la espalda o notes que el nervio de la ciática se pinza cada dos por tres. Son cosas normales de la recta final de la gestación, según gana peso el bebé, todo se vuelve más complicado, desde caminar sin balancearte, hasta dormir bien por las noches pasando por lo incómodo de tener que ir al baño cada dos por tres. Para evitar estas y otras molestias, primero de todo, tómate las cosas con calma y en positivo, en pocos días tendrás a tu hijo en brazos y todo volverá a su lugar.

Utiliza nuestra calculadora para saber la fecha de parto

Fecha del parto si el embarazo empieza en septiembre

¿Cómo saber si estoy de parto? Por mucho que ya sepas sobre el tema, esta pregunta va aparecer cada vez más veces según se acerque la fecha de parto. Utiliza nuestra calculadora para saber con un poco más de certeza cuándo se estima que se va a producir tu parto. Ten en cuenta que el bebé puede llegar antes de lo esperado, por lo que es mejor estar preparada.

A partir de la semana 40, si tu bebé aún no se ha decidido a salir, los médicos pueden optar por programarte el parto. En cualquier caso puedes estar tranquila, vas a estar bien cuidada.

Por fin ha llegado el ansiado día, tu hijo ha nacido y todo ha salido bien, ya le puedes coger en brazos y darle ese beso lleno de amor que llevabas guardando estos nueve meses. ¡Felicidades mamá!

Tu bebé ya es uno más en la familia, ¡qué emocionante! Ha nacido en el mes de junio y el verano se acerca, por lo que debes estar pendiente de las altas temperaturas para que no afecten al bebé, vístele con ropa ligera y dale el pecho frecuentemente.

Es tiempo también de pensar poco a poco en recuperarte tú, para ello, tienes que tomarte tu tiempo, apoyarte en los demás, dejarte querer y preguntarle a tu matrona todo aquello que necesite. Ya sea si te han hecho cesárea o has tenido un parto convencional, te van hacer falta una serie de cuidados y de revisiones médicas para llevarlo todo lo mejor posible. Acuérdate también de comer bien y beber abundante agua.

¡Enhorabuena mamá!