17 consejos para frenar estreñimiento, gases y acidez en el embarazo

La alimentación es clave para reducir estas molestias digestivas típicas del embarazo

Sara Cañamero de León

Debido a los cambios físicos y hormonales que sufre la mujer durante la gestación es inevitable que aparezca estreñimiento, gases y acidez en el embarazo y, aunque no se consideran enfermedades graves, pueden ser muy molestas para la mujer.

¿Cómo aliviar el estreñimiento, los gases y la acidez en el embarazo?

molestia digestivas durante el embarazo

1. Gases y embarazo
Todo el mundo, embarazado o no, expulsa y es susceptible de sufrir flatulencia. Sin embargo, muchas mujeres sienten que durante el embarazo expulsan más gases de lo habitual o se le hincha más el estómago, incluso sintiendo dolor.

Los gases se forman en el sistema digestivo de dos maneras: cuando tragas aire y cuando las bacterias de tu colon (intestino grueso) descomponen la comida no digerida. La mayoría de los gases en el estómago se producen al tragar aire y normalmente se liberan al eructar.

La causa este problema, como de muchas molestias típicas del embarazo, son las hormonas. En concreto, los niveles altos de progesterona, que al relajar la musculatura lisa del sistema digestivo, hace que la digestión sea más lenta, lo que produce flatulencia y sensaciones desagradables en la zona abdominal, especialmente después de una comida abundante.

Es muy frecuente que las mujeres tengan muchos gases durante el primer trimestre; luego mejoría en el segundo trimestre, pero llegando al final el útero está más grande, presiona el estómago y hace que aumente de nuevo la sensación molesta en las digestiones. Además de que puede que esto aumente la acidez de estómago.

¿Qué puedo hacer para sentirme mejor?

- Intenta eliminar de tu dieta aquellos alimentos que sepas que te producen gases.

- Realiza cinco comidas al día, variada y poca cantidad.

- No tomes fritos, ni alimentos muy elaborados que te hagan tener digestiones pesadas.

- Las personas que no tienen tolerancia a la lactosa pueden descubrir que los productos lácteos les dan gases. Si eres altamente intolerante a los productos lácteos, probablemente lo sepas desde antes de tu embarazo, dado que estos te pueden haber producido diarrea y dolor abdominal.

- Come despacio y mastica bien. Recuerda que la digestión comienza en la boca.

- Evita que la ropa te apriete la cintura (pantalones, medias…)

- No comas chicle, produce muchos gases.

- Haz ejercicio de manera regular, ya que ayuda a movilizar y a eliminar los gases.

- Evita el estreñimiento, ya que puede contribuir a la flatulencia y la sensación de hinchazón abdominal.

- Atenta a las infusiones, que no por ser naturales quiere decir que sean inocuas durante el embarazo. Muchas de ellas pueden estar contraindicadas.

Si con estas medidas sencillas no notas mejoría, pide cita coba tu matrona. Ella te orientará hacia aquellas medidas seguras para ti y para tu bebé.

2. Acidez y embarazo
El ardor o acidez (también conocido como pirosis) se debe al paso de contenido ácido que vuelve desde el estómago hacia el esófago, provocando sensación de ardor en el pecho y la garganta. Lo más habitual es que ocurra en el último trimestre de embarazo, cuando el crecimiento del útero y el bebé presionan el estómago.

Se estima que alrededor de la mitad de las embarazadas sufrirán en algún momento esta molestia, y se sabe que se debe en gran parte a motivos hormonales. En este caso, la culpable es la progesterona, que relaja la musculatura del esfínter esofágico superior, permitiendo el paso del contenido ácido desde el estómago a la boca.

¿Qué puedo hacer para sentirme mejor?

- Evita tumbarte inmediatamente después de comer. Espera al menos 2 horas, ya que estar tumbado o recostado favorece el reflujo gastroesofágico.

- Evita los alimentos que aumentan la acidez o retrasan el vaciado gástrico. Por ejemplo, ciertos condimentos (vinagre, pimienta u otros picantes) platos con tomate o salsa de tomate. Tampoco te vienen bien los refrescos con gas, café, té, chocolate y alimentos o preparaciones grasas (fritos, estofados o guisos grasos), así como las infusiones de menta piperita, que relajan el esfínter y favorecen el reflujo.

- Bebe más líquidos entre las comidas. Y, en cambio, no beber durante las comidas para no aumentar el volumen del estómago. Beber a pequeños intervalos ayuda a prevenir la acidez y las náuseas. Tomar lácteos también ayuda a neutralizar la acidez.

Todas estas medidas ayudan a aliviar los síntomas, pero si el ardor persiste, en muchas ocasiones se hace necesario el uso de medicación específica, siempre por recomendación médica.

3. Estreñimiento y embarazo
De nuevo aparece otra hormona como culpable de esta molestia: la progesterona. Tiene como función importante relajar la musculatura lisa del útero para que no haya contracciones antes de tiempo. Sin embargo, también afecta a la musculatura lisa de los demás órganos y, entre otras cosas, produce enlentecimiento del tránsito intestinal y, por consiguiente, estreñimiento.

Otros motivos pueden ser que las mujeres se muevan menos durante estos meses de lo que solían hacer o la ingesta de hierro (muchas embarazadas deben tomarlo en los últimos meses de embarazo).

¿Cómo mejorar el estreñimiento?

- Muévete: haz ejercicio, de esta manera podrás aumentar el tránsito.

- Toma fibra: verduras, fruta y apuesta por lo  integral (pan, pasta, arroz).

- Hidrátate: bebe agua cada vez que sientas sed, toma sopas, purés, gazpacho. Es fundamental para que las heces no sean muy duras.

- Toma fermentos lácteos, ya que ayudan a reequilibrar la flora intestinal y normalizan el tránsito.