Qué ocurre con la digestión en el embarazo

Cambios en el aparato digestivo durante la gestación

Durante el embarazo, sobre todo a medida que van pasando las semanas y el bebé va creciendo, el espacio que queda para los órganos de la mama va disminuyendo. Los cambios que sufre el aparato digestivo son los más significativos de todo el cuerpo. Durante el tercer trimestre el tracto digestivo se ve relegados a un espacio mínimo, haciendo más difícil su tarea, pero los cambios comienzan a sufrirse en realidad desde el primer trimestre. Estos son los cambios en la digestión durante el embarazo.

La digestión a lo largo del embarazo

Digestión en el embarazo 

- En el primer trimestre, el torrente hormonal que comienza a fluir por el cuerpo de la futura mamá tiene numerosas connotaciones en el funcionamiento del sistema digestivo, causando, por ejemplo, náuseas y vómitos, ardor de estómago o gases, síntomas muy frecuentes durante estas primeras semanas. Además, la digestión comienza a hacerse mucho más lenta, en un intento del organismo de conseguir el mayor número de nutrientes de los alimentos consumidos, para cubrir las necesidades de la madre y del feto. Curiosamente, la solución a estos síntomas suele ser no dejar descansar al tracto digestivo, y ofrecer comida con frecuencia para que funcione lenta pero continuamente.

- Al avanzar el embarazo, los problemas de náuseas y vómitos suelen superarse, pero surgen otros como el estreñimiento y las digestiones pesadas debido a la presión que el feto hace sobre parte final del tracto gastrointestinal, mientras que los gases y el ardor de estómago pueden mantenerse a lo largo de las 40 semanas.

Etapas de la digestión durante el embarazo

Haciendo un repaso a las etapas de la digestión, boca, estómago e intestino, podemos estimar como de afectadas se verán cada una de ellas por los cambios que se producen en esta fase del embarazo.

- En la boca, el aumento de la saliva hace que los alimentos se rompan mucho más rápido, facilitando ese primer paso en la digestión, mientras que la disminución del pH de la misma afecta a las encías, pudiendo causar sangrados e inflamación.

- Cuando la comida llega al estómago, se encuentra con que el espacio se ha reducido drásticamente, aumentando la necesidad de comer más frecuentemente y en menor cantidad para conseguir aportar la cantidad necesaria de energía y nutrientes de la madre y del bebé que está creciendo.

- El intestino delgado y el intestino grueso son la última etapa de la digestión. Durante el embarazo los músculos están más relajados haciendo que la comida se mueva muy lentamente a través del tracto intestinal, facilitando la máxima absorción de agua y nutrientes -incrementando la efectividad de la digestión- pero aumentando el riesgo de estreñimiento. Además, la presión que el bebé ejerce sobre esta parte del tracto gastrointestinal hace también que la expulsión de las heces sea también más dificultosa.

En general, aumentar la ingesta de agua suele ser la solución a la mayoría de los problemas digestivos causados por el embarazo, además de aliviar la sensación de hinchazón y la retención de líquidos.