Por qué controlar el consumo de sal durante el embarazo

¿Pueden las embarazadas tomar sal durante la gestación?

La sal es un aditivo usado ampliamente en todo el mundo para potenciar sabores. Sin embargo, es extremadamente importante controlar el consumo de sal durante el embarazo dada su estrecha relación con problemas circulatorios y cardiovasculares de seriedad.

Durante el embarazo, aun más si cabe, deben extremarse las precauciones con la dieta, ya que los riesgos no solo afectan a la futura mama, sino que también puede verse afectada la salud del bebé, sin embargo, no deben olvidarse tampoco que deben cubrirse las necesidades de sodio de ambos. Veamos cómo encontrar el equilibrio en el consumo de sal.

¿Por qué evitar demasiada sal durante el embarazo?

consumo de sal durante el embarazo

La sal proporciona sodio para el organismo, un mineral necesario para el buen funcionamiento del organismo. El sodio es uno de los minerales que asegura una correcta osmorregulación celular, es decir, un equilibrio entre el agua y los solutos a ambos lados de la membrana celular.

Un bajo aporte de sodio puede alterar el equilibrio de líquidos en el organismo, comprometiendo la salud de la madre y el bebe ya que afecta directamente al funcionamiento de la placenta y a su capacidad para mantener suficiente líquido amniótico rodeando al bebe. 

Consecuencias de consumir mucha sal en la gestación

- La sal se relaciona con la retención de líquidos y la aparición de edemas, sobre todo en el último trimestre del embarazo.

- Además, dada la relación entre el calcio y el sodio –a mayor ingesta de sodio menor absorción del calcio, que se excreta por orina- el exceso de sal produce un aumento en la presión sanguínea de la madre, aumentando el riesgo de preeclamsia y partos prematuros o de alto riesgo para madre y bebe.

- Adicionalmente, el riesgo de una elevada presión sanguínea puede transmitirse al bebé, que puede desarrollar problemas de hipertensión arterial, además de aumentar el riesgo de que el bebe nazca con bajo peso. La baja absorción de calcio puede comprometer el desarrollo óseo y el crecimiento del feto, aumentando las posibilidades de crecimiento intrauterino reducido.

- Algunos estudios han sugerido también que una dieta con exceso de sal impide un correcto desarrollo de los riñones, por lo que la función renal del feto se puede ver comprometida. 

Cómo controlar el consumo de sal si estoy embarazada

En realidad, el embarazo no es momento para evitar la sal por completo, ya que el sodio es necesario para la salud materna y fetal, pero tampoco debe añadirse en exceso. Una dieta sana y equilibrada asegura un buen aporte de sodio para la madre y el bebé, respetando las cantidades de sal que se añadían a las comidas previas al embarazo y escogiendo una sal mínimamente procesada.

Sin embargo, si deben evitarse los alimentos ultraprocesados, cuya sal no es el tradicional cloruro sódico sino glutamato monosódico, estrechamente relacionado con un aumento en el riesgo de aparición de problemas cardiacos.