2. Masajea los pies del bebé

2. Masajea los pies del bebé

Empezaremos por los pies. Masaje las plantas de los pies, el empeine, cada dedito por separado y los tobillos. Primero con los pulgares y luego con la palma de la mano, efectúa movimientos en la planta del pie que empiecen en el talón y acaben en los deditos de tu hijo. De esta manera favorecerás el desarrollo óseo del pequeño al tiempo que éste conoce cada parte de sus extremidades inferiores.