Deja de fumar por la salud de tus hijos

Ya estamos más que acostumbrados a los cambios que ha supuesto la ley antitabaco en la vida cotidiana de los fumadores y de los no fumadores.

Quienes todavía no se han decidido a dejarlo, se preguntan, sobre todo, si son padres de niños pequeños, ¿qué pueden hacer ahora para fumar o dejarlo. Fumar no es una enfermedad, es un vicio que exige un esfuerzo por parte de los que fuman, dejarlo. Los hijos pueden ser un buen pretexto para que los padres dejen de fumar.

Niños expuestos al humo del tabaco

Madre fuma con hija con ventolín

'Si en presencia de mis hijos no podía fumar en casa ni el coche y ahora tampoco me deja la ley fumarme un cigarro mientras me tomo un café, ¿dónde fumo sin pasar frío?' Se preguntaba una compañera en una tertulia matinal delante de la máquina de café. 

Y es que la prohibición de fumar en los lugares públicos va a favor de la salud y en detrimento de la economía. Si eres padre y aún no te has decidido a abandonar el hábito del tabaco, no te pierdas los resultados de este estudio alemán, que ha revelado que los niños cuyos padres fuman tienen la presión arterial más alta.

Una investigación, llevada a cabo por un grupo de investigadores de la Universidad de Heidelberg en Alemania y del hospital pediátrico de Berna, en Suiza, con niños y niñas de 5 a 6 años de edad, y con uno o dos padres fumadores. El estudio ha revelado que los niños expuestos al humo del tabaco en casa tienen un 21 por ciento más de probabilidades de tener la tensión alta. ¿Qué consecuencias crees que tiene esta subida de la presión arterial sobre la salud de tus hijos? Fundamentalmente, un mayor riesgo de sufrir en la edad adulta enfermedades del sistema circulatorio como ictus o infartos, que pueden poner en peligro su vida. El aumento más significativo fue el correspondiente a la tensión arterial sistólica, la alta, que se incrementa en los niños en una media de 1,0 milímetros de mercurio (mm Hg), mientras que la tensión diastólica, la baja, presenta 0,5 milímetros más.

Exponer a los niños al humo del tabaco es perjudicial para todos y los padres fumadores deben ser conscientes de que el tabaco no les daña sólo a ellos. Los problemas que pueden tener los niños en el futuro debido a la adicción al tabaco de sus padres es una cuestión de responsabilidad y solidaridad. Además de los problemas circulatorios mencionados, hay que recordar el mayor riesgo de infecciones, asma y problemas respiratorios al que están expuestos los niños. El estudio también apunta que, aunque en la muestra eran menos numerosas las madres fumadoras que los padres, éstas tenían un efecto mayor sobre sus hijos, debido a que pasaban más tiempo con ellos en casa.

Marisol Nuevo. Guiainfantil.com