Cómo corregir la visión de los niños

Los defectos visuales del niño pueden afectar a su aprendizaje

Las gafas son el método más cómodo y sencillo para corregir los problemas visuales de los niños, teniendo en cuenta que no precisan de ningún mantenimiento o higiene especial. Su uso como sistema corrector visual es fundamental para un correcto desarrollo del niño en el colegio, dado que un problema de visión puede afectar a su aprendizaje e influir en sus resultados académicos.

Gafas, lentillas o cirugía para corregir la vista de los niños

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Muchas familias les preocupa la aceptación social de los niños con gafas. Sin embargo, la mayoría de niños pequeños tienden a pensar que los niños con gafas son más inteligentes que los que no las usan, así como más honestos que los que no las usan. Es decir, que los niños no tienden a juzgar el atractivo de sus compañeros basándose en si las llevan o no. 

Gafas, el remedio ideal para los niños

El uso de gafas o lentes correctoras a partir del momento en que se detecta el defecto visual impide, en muchos casos, el aumento de las dioptrías e incluso sirve, en otros, para recuperar la visión. Así, la experiencia ha demostrado que los pacientes hipermétropes con menos de 3 o 4 dioptrías, que han llevado las gafas de pequeños, ya no las necesitan de adultos.

Para los niños, las gafas son el método más sencillo para atajar un defecto visual. Las gafas en los niños permiten una corrección de primera mano, que es necesaria y que no está reñida con la moda porque existe una amplia variedad de diseños.  Actualmente, existen en el mercado materiales de silicona, que permiten recuperar su forma inicial aún cuando se han deformado, con amplios puentes para que se adapten a su nariz y donde la varilla está recogiendo perfectamente el pabellón auditivo para que no se desplace la montura. 

Lentes de contacto para niños, más estéticas

Entre los 6 y los 12 años se puede empezar a adaptar una lente de contacto a los niños que lo requieran. Antes también se puede hacer, en principio, pero desde el punto terapéutico, en condiciones muy especiales. Por ejemplo, si el requerimiento de ciertos deportes lo hace aconsejable, pueden llevarse lentes de contacto de material blando con reemplazos frecuentes, debido a que la manipulación de las lentes de contacto requiere una condiciones higiénicas especiales para evitar infecciones en el ojo. Sólo en algunas excepciones, podríamos usar materiales semirrígidos de alta permeabilidad al oxígeno, en el caso de que hubiera que hacer algún tipo de terapia especial. Ahora mismo, la lente de contacto es una perfecta alternativa a las gafas, especialmente en casos de asimetropías, es decir, cuando hay diferencia de graduación entre un ojo y otro.

Cirugía refractiva, sólo para mayores

La cirugía refractiva no es recomendable para los niños porque a una edad temprana el ojo no ha alcanzado su grado óptimo de maduración. En principio, la cirugía general del ojo sólo está indicada en los estrabismos. La cirugía refractiva con láser, que sirve para quitar dioptrías depende de dos variables: de la fisiología del ojo y del espesor corneal. Sólo, a partir de la mayoría de edad, tenemos un ojo desarrollado funcionalmente y maduro, por eso no conviene realizarla antes de que el ojo haya alcanzado su completo desarrollo. Sólo en algunos casos, entre los 12 y los 18 años, se puede valorar la conveniencia de realizar una cirugía refractiva por una indicación especial.

Asesoramiento: Francisco Daza, Optometrista, especialista en Contactología y director del Instituto Varilux.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com