Gripe Porcina o Gripe A durante el embarazo

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

La Gripe Porcina o Gripe A es una enfermedad contagiosa, una infección respiratoria viral que puede afectar las vías respiratorias y causar otros daños en las mujeres embarazadas.

Prudencia es la palabra más utilizada por las autoridades sanitarias al dirigirse a la población, en concreto a las mujeres embarazadas en cuanto al virus influenza H1N1. Muchas son las dudas al respecto de esta gripe, estar bien informada es fundamental para saber cómo actuar.

Virus H1N1 o gripe A en embarazadas

Gripe porcina en la embarazada

Si estás embarazada y has estado expuesta al virus de la Influenza debes avisar a su médico enseguida. Tu médico querrá saber cuál ha sido tu contacto con la persona infectada y te hará una serie de preguntas como: ¿Tocó o besó a la persona infectada? ¿Cuánto tiempo estuvo en contacto con la persona infectada? ¿Cómo enfermó la otra persona? ¿La enfermedad de la persona la diagnosticó un médico? ¿Le hicieron algunas pruebas? Además te recomendará descansar mucho y beber líquidos en gran cantidad. Es importante también que no tomes medicamentos convencionales ni naturales. Sólo el médico podrá prescribirlos.

Si sospechas que has sido infectada por el virus de gripe porcina, lo mejor es que sepas que este virus, como la mayoría de los virus respiratorios, casi nunca causa defectos congénitos ni daños al bebé. En los embarazos normales, el riesgo de defectos de nacimiento graves es tan solo del 2 al 3%.

Los efectos son más graves para la madre, ya que puede llegar a una neumonía y deshidratación, o a alguna complicación mayor a su corazón y pulmones. Para protegerte de todos los virus de la influenza porcina aquí tienes algunos consejos:

- Acudir inmediatamente al médico en cuanto notes algún tipo de malestar.

- Evitar el contacto cercano con personas del exterior o que presenten alguna enfermedad. Olvídate de los besos y abrazos.

- Lavar las manos con frecuencia. Lavar las manos ayuda a protegerte de los gérmenes. Aumenta la higiene y la ventilación de la casa.

- Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca. Los gérmenes suelen propagarse cuando una persona toca algo que tiene gérmenes y luego se toca los ojos, la nariz o la boca.

- Evitar los lugares cerrados, públicos y con aglomeraciones de gente: la oficina de trabajo, las escuelas, oficinas bancarias, etc.

- Cuidar de la alimentación, en cuanto a la nutrición y la higiene.

- Cubra tu boca y nariz con un pañuelo, al toser o estornudar. Esto puede prevenir que coja el virus de otra persona.