Amigos y enemigos de los oídos de los niños

Cómo cuidar y proteger la audición en la infancia

Algunos sonidos son beneficiosos para el oído de los niños. Es más: potencian y estimulan la capacidad auditiva del bebé. Otros sonidos, sin embargo, no les hacen ningún bien. Aunque los enemigos del oído del bebé no son concretamente sonidos, sino que están relacionados con el volumen y con la forma de escuchar los sonidos.

José Luis Blanco, Jefe de Audiología de Oticon, nos explica cuáles son los amigos y enemigos del oído de los niños.

Te explicamos cuáles son los amigos y enemigos de los oídos de los niños

Amigos y enemigos del oído

No es que existan sonidos buenos y sonidos malos. Existen sonidos que estimulan el oído del niño y otros que por su volumen, pueden dañar sus sintema auditivo. Son los amigos y enemigos del oído de los niños. 

1. Los amigos de los oídos de los niños:

Existen sonidos beneficiosos, que ayudan a generar el sentido del ritmo en el niño, a organizar los sonidos de forma adecuada en el cerebro y a desarrollar el oído musical. Son todos los relacionados con los elementos de percusión

- Un xilófono de madera.

- Un tambor.

A todos los niños les gusta el golpeo mediante estos instrumentos musicales de percusión, les ayuda a generar el sentido del ritmo y a repetir cadencias sonoras. A todos los niños les gusta jugar, y además, es una excelente herramienta educativa.

2. Los enemigos del oído de los niños:

¿Cuál es el principal enemigo del oído? La sobre-estimulación del sistema auditivo. Es increíble que haya una normativa de protección del trabajador frente al ruido y que estimulemos a los niños con sonidos de videojuegos o poniéndoles auriculares supraorales con una potencia muy grande.

El oído del bebé es aún muy sensible a la estimulación auditiva, y si nos sobrepasamos en la estimulación, podemos dañar un sistema que todavía está en construcción. A los niños hay que hablarles a un volumen normal, sin exceso de ruidos. 

Estimular normalmente, al nivel de la palabra, sí, nunca debemos poner ruidos por encima del nivel de la palabra. Incluso en los adolescentes.

¿Cómo podemos saber si el niño tienes un volumen en los auriculares correcto? Haz la siguiente prueba: si le hablas teniendo los cascos puestos con música, le hablas a un volumen normal a un metro de distancia, él debería ser capaz de saber lo que les estás diciendo. Si no oye, es porque el volumen que tiene es dañino.