Mochilas para portear al bebé: ventajas e inconvenientes

Lo bueno y lo malo de las mochilas portabebés

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Las mochilas portabebés son el elemento para portear al bebé por excelencia, pese a que existen otros métodos como el pouch, fular elástico o tejido, mei tai o bandolera, sigue siendo el más utilizado por los padres.

Los sistemas de porteo favorecen la buena postura del bebé que suelen adoptar la posición de la ranita: la cabeza está debajo de nuestra barbilla y el culito a la altura de nuestro ombligo. Si estás pensando en utilizar un sistema para portear al bebé en Guiainfantil.com te contamos cuáles son los pros y contras de utilizar mochilas portabebés.

Ventajas de las mochilas portabebés

Pros y contras de las mochilas portabebés

- Las mochilas permiten llevar al bebé muy cerca del cuerpo, estimulando el vínculo y el contacto físico entre padres e hijos.

- Es un sistema fácil de usar y además cómoda de llevar.

- Es ideal, por su consistencia, para realizar largos paseos o excursiones largas.

- Se puede utilizar hasta que el bebé tiene 20 kg, es decir, se va ajustando a medida que crece.

- Los materiales, más rígidos que otros sistemas, te permiten tener las manos libres para poder realizar otras actividades.

Inconvenientes de las mochilas portabebés

- No es el sistema más barato, suelen ser más caras que los fulares o bandoleras.

- Es más caluroso que otros sistemas por lo que en épocas de calor puede hacer que el bebé sude más de la cuenta.

- No todas sirven para portear al bebé desde las primeras etapas.

- Los expertos no recomiendan su uso para bebés recién nacidos porque no dan el soporte necesario para la espalda del bebé, todavía sin musculatura.

- No pueden utilizarse en caso de gemelos, ya que un porteo doble limita el contacto entre el porteador y el bebé.

- La posición más recomendada es con el bebé mirando hacia adentro y algunos bebés no soportan bien esta posición y protestan.