Cómo crear el vínculo con los hijos en una adopción

Pautas para construir el vínculo en niños adoptados según su edad

Ana María LinaresPsicóloga Sanitaria

Un elemento que suele preocupar mucho a los padres que adoptan es la creación del vínculo, es decir, el establecer una relación firme y segura con el niño en la que él confíe de forma sincera en ti, en que siempre vas a estar ahí y en que nunca lo vas a dejar.

Uno de los factores más determinantes a la hora de establecer ese vínculo es la edad del niño ya que no es lo mismo un bebé que un niño más mayor que tiene una memoria consciente de las rupturas de otros vínculos y/o otras relaciones que suponía seguras.

Cómo construir el vínculo en la adopción con un bebé

El vínculo en las adopciones

Cuando el niño que adoptamos es un bebé, el primer paso puede resultar más fácil porque los cuidados y las atenciones que necesita hacen que el niño se vincule más rápidamente contigo y piensa que tampoco puede hablar para pedir cosas o expresarse, pero eso no significa que no vaya a tener un proceso en el que asimilar esa ruptura y nuevo vínculo.

¿Cuál es ese momento? Pues habrá varios: cuando nazcan otros niños, cuando se celebre el día del padre o de la madre, cuando tenga que hacer un árbol genealógico en clase o en la adolescencia. Ese momento de crisis en el que todos los niños se enfrentan a cambios corporales, hormonales y comienzan a buscarse a sí mismos para definirse. Es el momento en el que se conforma su personalidad y cuando el niño adoptado empieza a plantearse a quién se parece, cuáles son sus rasgos, y sobre todo, dónde estás sus orígenes, porqué lo abandonaron y toda esa frustración va a transformarse en tiranteces en vuestra relación y es entonces cuando tú debes comportante como ese pilar que le contiene en toda esa vorágine.

Cómo construir el vínculo en la adopción con un niño más mayor

Cuando el niño que es adoptado ya no es un bebé, es consciente del proceso, sabe que va a tener una nueva familia y sabe que sus padres biológicos no lo pueden atender correctamente. Ha podido ser víctima consciente de cuidados negligentes o vejaciones y puede haber pasado por centros o familias de acogida, lo que se traduce en una larga serie de pérdidas y de nuevas adaptaciones lo que hace que el niño sea inseguro y miedoso de cara a que lo vuelvan a dejar solo.

Cuando se da una adopción los primeros momentos suelen ser perfectos: el niño necesita que lo queráis y se comportará como el hijo ideal pero de manera forzada. En el momento en que comience a sentirse realmente como parte de la familia, será cuando empieces a ver comportamientos no tan ideales como te gustaría: desobedecerá, te pondrá a prueba, te provocará delante de familias y amigos,…

Todo esto, que es fácil que te saque de tus casillas y te haga desesperar, significa que el vínculo se está creando correctamente porque el niño se está relajando y te va a permitir que entres en esa parcela que guarda celosamente. Es un ejercicio de paciencia, tesón, y calma; mucha calma. Debes manejar todo el proceso con mucha tranquilidad, estar sereno y no entrar en provocaciones.