El acoso a Marita. Cuento para hablar sobre el bullying con los niños

Una historia que fomenta la empatía con la víctima del acoso escolar en las aulas

Marisa Alonso Santamaría

El acoso escolar es uno de los problemas más complicados con el que niños, padres y profesores tienen que enfrentarse en las aulas. Una de las claves para acabar con él, es a través de la educación. Y nunca es demasiado pronto para empezar a hablar sobre el bullying con los niños. Para hacerlo de una manera más entretenida y atractiva, te proponemos el cuento corto 'El acoso de Marita'. Además del cuento, te proponemos actividades y preguntas de comprensión lectora sobre la historia.

Un cuento para hablar con los niños de bullying

Un cuento para hablar con los niños sobre el bullying

Marita era una niña de pelo largo y pelirrojo, gordita, muy alegre, juguetona, risueña y muy feliz.

Un día su padre le contó que por motivos de trabajo deberían mudarse a otra ciudad, y desde ese instante, a Marita le cambió la vida.

El primer día de colegio ya se dio cuenta de que nada iba a ser igual.

Julieta era la cabecilla del grupo: inteligente, abusona, violenta, con mucha picardía y sin nada de empatía. Todo lo que hacía o decía estaba bien para las otras, que la seguían y reían todas sus fechorías.

—¡Eh, tú! —le gritó Julieta, al verla en la fila para entrar al aula.

A Marita le pareció que ese tono de voz no indicaba nada bueno, y sin hacer caso se dirigió a su clase. Cuando fue a sentarse, Julieta le habló susurrando a su espalda amenazadoramente, cuidándose de que la profesora no la oyera.

¿Dónde vas gorda? ¡Ese es mi sitio!

Marita, sin volverse a mirarla, fue a colocarse en uno de los pupitres de la última fila.

Cuando llegó a casa no contó nada a pesar de estar muy disgustada.

A la mañana siguiente, Marita desayunó nerviosa deseando que esas niñas se hubieran olvidado de ella, pero en cuanto la vieron llegar, al ponerse en la fila para entrar a clase, empezaron de nuevo los ataques.

¡Gordaaaaa, gordaaaaa! —le cantaron, delante de todos.

Marita miró hacia otro lado y entró en clase. La mañana transcurrió tranquila hasta la hora de la salida.

Cuando salió las niñas estaban esperándola en la puerta. Marita siguió su camino sin mirarlas, pero una de ellas le puso la zancadilla haciendo que rodara por las escaleras.

—¡Jajajajajajajaja! ¡Perdona, ha sido sin querer! —escuchó que decía con sorna.

Se estaba levantando del suelo cuando llegó la profesora, que no había visto nada.

—¿Qué te ha pasado Marita? ¿Te has hecho daño? —le dijo preocupada.

—Solo he resbalado —dijo la niña ocultando la verdad ante la mirada amenazadora de las otras.

Otros niños de la clase vieron lo que estaba pasando, pero por miedo a ser objeto también de sus ataques se callaron.

Pasaban los días y Marita cada vez estaba más amargada, no podía dormir y no sabía cómo resolver esa situación.

— ¿Qué tal en el colegio Marita? —le preguntaban sus padres todos los días.

—¡Bien! —contestaba escuetamente, por temor a que llegaran sus quejas al colegio, y por tanto a los oídos de Julieta, y salía de la habitación para que no vieran sus lágrimas.

Marita bajó en sus notas, no comía bien, estaba muy triste y se volvió muy reservada.

Los padres estaban preocupados por su cambio de actitud, pero pensaban que le estaba costando mucho adaptarse a la nueva ciudad, la nueva casa y el nuevo colegio, y decidieron tener paciencia y estar más atentos. En el colegio pensaban lo mismo.

Mientras, Julieta y sus seguidoras continuaban con el acoso sin darle tregua. Estuvo así durante todo el curso; atormentada.

Poco antes de que terminara el curso, a su padre le ofrecieron un nuevo puesto de ingeniero en otra ciudad, y Marita vio el cielo abierto. Aunque tenía mucho miedo a que se repitiera la historia, no fue así, y volvió a ser la niña feliz que siempre había sido con sus nuevos amigos.

Solo lejos de allí, pudo contar a sus padres la pesadilla que había vivido.

Actividades de comprensión lectora para tu hijo

Recursos para trabajar el acoso escolar con tus hijos

En primer lugar, antes de continuar con otras actividades, te vamos a proponer algunas preguntas con las que descubrirás si tu hijo ha comprendido la historia y si estaba prestando atención.

- ¿Qué cambio importante hubo en la vida de Marita?

- ¿Cómo le recibieron en su nuevo colegio?

- ¿Ayudaron el resto de compañeros de clase a la protagonista del cuento?

- ¿Cómo se terminó el problema para Marita?

Plantéales estas preguntas a tu hijo de una forma distendida, para que no sienta que le estás sometiendo a un examen. Y si duda en alguna de las respuestas, no dudéis en volver a leer el cuento para comprender mejor la historia.

Otras actividades para trabajar el acoso escolar con los niños

Este cuento nos ofrece la oportunidad de introducir el tema del acoso escolar en las aulas en nuestro hijo. Es por ello que a continuación te proponemos algunas actividades que puedes proponer una vez que habéis leído el cuento.

1. El juego de '¿y qué habrías hecho tú?
Con este sencillo juego, que supone simplemente plantear al niño '¿Qué habría hecho él?', sabremos cuál es su posición actual en lo relacionado con el bullying. Podemos pedirle que piense cómo habría reaccionado si él hubiera sido la víctima del acoso, pero también si él fuera un compañero de clase de Marita o, incluso, si fuera el agresor. De esta forma, fomentamos la empatía y le ayudamos a comprender cómo debería actuar en caso de que en algún momento llegara a ser testigo de un caso de bullying en su clase.

2. Hablar con el niño de algunos valores imprescindibles
La educación en valores es una de las formas más eficaces para acabar con el acoso escolar. Si desde pequeños hablamos con los niños de empatía, generosidad, altruismo y otros valores conseguiremos que denuncien las injusticias que vean a su alrededor. Para ello, podemos utilizar los juegos, pero también los cuentos, poesías, películas, etc.

3. Más cuentos y recursos sobre el bullying

- Sara la coja. Cuento que narra la historia de una niña que había nacido coja. Debido a su diferencia, los niños de su clase se burlaban de ella. Sin embargo, aprendieron que no se puede humillar a una persona por ningún motivo.

- El chivato de la clase. Esta historia se pone en otro de los lados del acoso, el de los niños que son testigos de las agresiones. Al leerlo, podrás hablar a tu hijo sobre la importancia de denunciar los hechos a los profesores y padres para ayudar a un niño que lo está pasando mal.

- El gato abusón. Este es el guion de una obra de teatro infantil que puedes representar con los niños en clase o en casa y que les demuestra por qué la lucha contra el bullying es de todos.