El carácter y la conducta de los niños

Cómo se desarrolla la personalidad y el carácter de los niños

Vilma Medina

¿Cómo se forma la personalidad de un niño? Desde el mismo momento de la concepción, el niño cuenta con una carga genética que hereda de sus progenitores, lo que determinará sus características psico-orgánicas. También transmite algunas particularidades que forman la estructura de su futura personalidad. Lo que heredan les hacen reaccionar de forma distinta en su contacto con el ambiente que le rodea, es decir, dispone de su propio temperamento.

El desarrollo de la personalidad y conducta de los niños

Educar la conducta de los niños

¿Es lo mismo personalidad, carácter y temperamento? El temperamento es la forma característica que tiene para reaccionar al ambiente. La personalidad engloba su forma de ser, es decir, qué persona es. Y el carácter supone lo que la perona manifiesta de su personalidad ante los demás.

Estos factores genéticos hacen que cada niño reaccione de forma distinta en su contacto con el ambiente que le rodea. Dispone de su propio temperamento. La personalidad futura será el resultado del temperamento y las acciones educativas que reciba de los adultos (padres, profesores, hermanos, abuelos), y de las relaciones que establezca.

El niño irá creando una conducta en función de las reacciones que los adultos tengan ante su comportamiento, y de las diferentes experiencias que vaya acumulando. Después de asistir al vídeo no dejes de participar contándonos tu experiencia u opinión en los comentarios abajo.

El desarrollo de la conducta de un niño será diferente al de resto de niños de su mismo grupo social porque las diferencias biológicas le harán reaccionar de un modo distinto ante el aprendizaje social, y sus características casi individuales interactuarán con su temperamento, como la salud, las enfermedades, el número de hermanos, separaciones de la familia, escolarización temprana o tardía, etc.

El niño desarrolla el aprendizaje de la conducta repitiendo los comportamientos que recibe la tensión o aprobación de los adultos. Y descartando aquellos en que fracasan ante la reacción de los adultos. Por ello, se hace necesario un refuerzo y atención de las reacciones de los adultos ante la conducta de los niños.

Si el niño recibe mayor número de aprobaciones, desarrollará realizaciones con seguridad y confianza, aunque presente cierto grado de dificultad, porque su autoestima se verá reforzada. Por otro lado, si el niño recibe mayor número de desaprobaciones, el niño será incapaz de consolidar una mínima auto-valoración y auto-confianza.

Otros comportamientos que el niño adopta son aprendidos por imitación, observando los demás y las consecuencias de su comportamiento. Si deseas que el niño desarrollo una conducta adecuada, es necesario proporcionar modelos de comportamiento positivo a su alrededor. La responsabilidad de padres y educadores es aceptar a cada niño tal como es, ofreciendo una atmósfera social y una forma de relación favorable para el completo desarrollo de su personalidad.

Niños con poca y con mucha personalidad

Cuando decimos que una persona tiene mucha personalidad, quiere decir que sus rasgos psicológicos son particulares, precisos y sólidos, destacando por unos valores humanos que les hacen sobresalir de los demás.

Por el contrario, cuando nos referimos a una persona con poca personalidad, hablamos de una persona anónima, personal, que se deja llevar por los demás, que no tiene criterio propio y que se muestra inseguro y no destaca en nada.

El comportamiento de un niño revela tendencias que son expresiones de sus necesidades y aspiraciones. Al principio una tendencia no es buena ni mala en si. Constituye una energía que hay que canalizarla hacia fines positivos a través de una actitud educativa adecuada. La acción educativa en la formación de la personalidad debe dirigirse a ayudar al niño a funcionar mejor, a sacar mejor partido de si mismo, a saber descubrir sus propios fines y valores.

Todo niño normal está abierto de una forma natural a todo, le interesa cualquier cosa y está dispuesto a investigar a todo lo que se presente. Cuando el niño se presenta ante una experiencia nueva, es necesario promoverla como algo positivo para que el niño no se encierre en si mismo.