Cómo gestionar las emociones negativas de los niños

Vilma Medina
Vilma Medina Directora de Guiainfantil.com

Cada día se habla más de la importancia de controlar las emociones, especialmente en un mundo tan exigente y fugaz en el que vivimos. Las emociones son importantes porque no solo nos ayudan a comunicar con los demás, como también porque nos ayudan a percibir mejor nuestro estado emocional.

¿Qué hacer para que nuestros hijos sean inteligentes en sus emociones? ¿Qué podemos hacer para que ellos aprendan a controlar sus emociones, transformar las negativas en positivas y aprender con ellas?

Transformar las emociones negativas de los niños en positivas

Las emociones negativas de los niños

Los niños manifiestan sus emociones a través de su cuerpo: manos sudadas, llantos, risas descontroladas, especialmente en situaciones que jamás han vivido o en las que tienen que protagonizar. Mi hija, por ejemplo, siempre durante el despegue de un avión se pone con las manos heladas y con exceso de transpiración. Luego se tranquiliza, pero este momento se repite una y otra vez, por más viajes en avión que haga.

Emociones o sentimientos como el miedo, la inseguridad y la ansiedad son normales pero hasta cierto punto. Se convierten en negativas cuando impiden a los niños a tomar decisiones o a encontrar la solución para algún problema. Son negativas cuando paralizan a los niños y les impide de hacer algo que les gusta. Por eso, es muy importante enseñar a los niños a convertirlas de negativas en positivas. ¿Cómo? Pues aquí hay algunas ideas:

1- Lo primero, es hacer con que el niño o niña tenga conciencia de sus emociones negativas. Es necesario identificar cada una de estas emociones y tenerlas como algo que nos puede hacer mucho daño. Habla con tu hijo, comparte tus emociones con él y explícale cómo intentas controlarlas.

2- Para enseñar a los niños a controlarlas también es necesario que se orienten a los pequeños a entenderlas. ¿Por qué tengo miedo?, ¿Por qué estoy sudando tanto sólo para hablar en alto en el aula? Nada mejor que ellos la detecten y busquen el por qué de sus emociones.

3- Es importante enseñar al niño que no hay una razón justificable para que estas emociones les paralicen o les impidan de hacer algo que quiere y desea. Que hay que combatirlas cada vez que aparezcan y no dejarlas que le dominen. 

4- Poner la transformación en acción. Es decir, en lugar de sentirse inseguro, mejor alimentar su autoestima y armarse de valor; en lugar de tener miedo, mejor enfrentarse a ello con fuerza, fe y determinación; en lugar de sentirse ansioso, mejor concentrarse en vivir bien el momento presente; en lugar de desear lo que los demás tienen, mejor felicitarles por tenerlo.