Cómo se tratan las lesiones de espalda en la infancia

Tratamiento para los problemas de espalda en niños

Celia GuerreroT. S. Ortopedia Infantil

En Guiainfantil.com te contamos cuáles son los tratamientos a seguir para las lesiones de espalda más comunes en la infancia: espondilitis, cifosis, lordosis y escoliosos.

Te contamos cómo poder detectarlas a tiempo, ya que antes de que el niño sufra de molestias y dolores de espalda, la premisa de la prevención y atención temprana son fundamentales. 

Tratamientos para las lesiones de espalda en niños

Lesiones de espalda: tratamiento

1. Espondilitis Anquilosante y Espondilolistesis. En general precisa sólo tratamiento sintomático como analgésicos o antiinflamatorios y/o alguna órtesis lumbar tipo faja que sujete bien la zona. Dependiendo de la fisionomía del niño, estas pueden llevar ballenas para una mayor sujeción y acomodarse a la medida de su capacidad lumbar, por eso deben ser atendidos estos pacientes por un técnico en ortopedia cualificado que mida y adecue a la persona la órtesis más adecuada. Y sólo en muy raras ocasiones precisa cirugía para unir ambas partes de la vértebra.

¿Cómo detectarlo? Los padres comenzamos a ver esta patología cuando el niño no camina de forma completamente erguida, sino que esta un poco flexionado por la zona lumbar, cuando existe una cojera no relacionada con una dismetría de miembros, cuando nuestros hijos nos advierten del dolor que padecen en esta zona y no remite con medicación y es recurrente aunque se repose.

2. Cifosis. El tratamiento depende del grado de curvatura: en casos leves se trata con fisioterapia de estiramiento y tirantes ortopédicos correctores que nos ayuden a corregir la postura. En casos más severos con corsés especiales y sólo casos muy severos pueden requerir una cirugía correctiva. Un corsé ortopédico puede evitar que la cifosis empeore y sostener la espalda de la persona mientras crece, pero no puede arreglar la cifosis de forma permanente. Si se necesita llevar corsé, el traumatólogo hablará con el niño y con tus padres sobre qué tipo de corsé es el más adecuado para el. Algunos tipos de corsé ortopédico se utilizan solo por la noche, mientras que otros están diseñados para utilizarlos de día y de noche.

Los ortopedas junto con los médicos, buscan constantemente formas de mejorar el diseño de los corsés para niños. Por lo tanto, los corsés ortopédicos son cada vez más ligeros, más cómodos y más fáciles de llevar. Si se necesita un corsé, como el corsé de swan, es importante que se utilice como es debido, o de lo contrario, no funcionará como debería funcionar. Cuando la columna vertebral deje de crecer, lo más probable es que la cifosis deje de provocar problemas y se deje de necesitar el corsé.

3. Lordosis: Nos fijaremos en un niño que presenta una lordosis marcada, cuando está acostado sobre su espalda en una superficie dura, muestra un espacio entre la parte baja de la espalda y la superficie en la que se encuentra recostado. Si la curva lordótica es flexible, es decir, que vuelve a su forma normal cuando el niño se inclina hacia adelante, es un signo de importancia médica mínima; pero si la curva es fija, se debe realizar una evaluación médica. El pediatra nos orientará sobre los ejercicios que debemos realizar para aumentar la flexibilidad de la zona pélvica y en algunos casos, incluso reducir la curvatura.

Es muy importante destacar en este apartado que el cuerpo de los pequeños, especialmente entre 0 y 5 años sufre muchísimos cambios físicos que son normales y no tienen porqué producir patologías futuras. Por ejemplo, los niños de aproximadamente entre 12 y 36 meses tienen una lordosis lumbar pronunciada y la barriguita prominente que se ira regulando con el crecimiento.

4. Escoliosis: Los tratamientos de la escoliosis son diversos y dependen principalmente de la curvatura y rotación de las vértebras. El más común es el corsé ortopédico, del que hay muchos tipos y el pediatra junto con el traumatólogo es quien debe valorar  y recomendar el mejor tipo de corsé. Nombraremos los principales tipos de corsés termoconformados a medida como son: Cheneau, Milwaukee, Málaga, Boston, etc. 

La evolución de estos corsés en el plano infantil es muy amplia, antiguamente se utilizaban corsés de escayola y debían cambiarse cada 6 meses, esto se vio obsoleto y poco eficaz, y se evoluciono a los termoconformados forrados en el interior, hasta hoy en día donde se ha comprobado la mejor evolución del niño y la corrección o frenada de la escoliosis con corsés correctivos dinámicos que “crecen” con el paciente, por ejemplo el corsé Spinecor, tratamiento mucho mejor aceptado por los niños ya que ofrece una casi total libertad de movimiento, permitiendo que el niño continúe practicando deporte y participando en las actividades normales del día a día, siendo además muy discreto bajo al ropa, mejorando su autoimagen (elemento a tener en cuenta en estas edades donde la crueldad infantil esta en auge y la necesidad de pertenencia a un grupo en la escuela es tan valorada).

El ultimo recurso de tratamiento para la escoliosis es la cirugía, llevándose a cabo hoy en día en 1 de cada 23 pacientes y solo cuando la escoliosis es muy severa, cuando empeora de forma muy rápida o cuando hay una deformidad muy importante del tronco infantil.