Los mejores hoteles y restaurantes de Viena para niños

Dónde comer y dormir bien en Viena si viajas con niños

Buscar un alojamiento en Viena para pasar nuestras vacaciones con niños no es una tarea difícil. Hay muchos hoteles y apartamentos con una buena relación calidad-precio. Consulta cuáles son las zonas más adecuadas para familias y planifica tu viaje con éxito.

A la hora de comer las opciones son inmensas tanto en cuanto a restaurantes de comida local –beisl y heuriger- como internacionales. La comida austríaca, la tarta sácher y el café vienés os cautivará. 

Hoteles para niños en Viena

Dormir en Viena

La oferta de hoteles y apartamentos en Viena es muy amplia y diversa, por lo que encontrarás desde hostales modestos hasta hoteles de lujo y diseño. La elección depende de ti.

Una de las mejores zonas en cuanto a animación y ubicación es la de la catedral. En sus alrededores encontrarás un sinfín de terrazas llenas de gente, músicos callejeros, cafés, restaurantes y, por supuesto, hoteles.

Otra zona muy recomendable es la del palacio de Hofburg ya que también es muy céntrica y rodeada de todo tipo de establecimientos. Los hoteles del distrito 1 son los más caros y elegantes, aunque también los más monumentales.

Si los precios en estas zonas son muy elevados podéis optar por alejaros un poco más del centro, seguro que de esa forma encontráis algo más barato. Quizás la zona menos recomendable para familias es la del barrio de Gürtel, con mucha animación juvenil, mucha fiesta y muchos albergues estupendos para viajeros mochileros. A pesar de ser una zona segura, es demasiado ruidosa para niños pequeños.

Restaurantes para niños en Viena

Tarta sácher en Viena

Las opciones para comer en Viena son muchas y buenas. Para conocer la comida típica austríaca –que fusiona en sus platos ingredientes húngaros, bohemios, judíos e italianos- lo más recomendable es acudir a un heuriger. Tradicionalmente se encuentran en las afueras de la ciudad pero también es posible encontrar algún heuriger turístico en pleno Viena. Son locales rústicos, con música tradicional en vivo, donde se sirve comida típica y vino de cosecha propia.

Menos tradicionales son los beisl, restaurantes sencillos con un ambiente informal donde también se sirven especialidades locales como el Wienerschnitzel, un escalope grande que se acompaña con una ensalada tibia de patatas o el Tafelspitz: buey cocido con verduras.

Pero si algo llama la atención en Viena son sus maravillosos cafés, verdadero orgullo nacional.  El Café Landtmann es un local histórico donde solía acudir Sigmund Freud. Muy concurrido es también el suntuoso Café Central, célebre entre escritores, artistas y ahora turistas. Tanto en estos como en cualquiera de los muchísimos y bellísimos cafés de la ciudad es posible tomar un excelente café acompañado de los strudel o trozos de tarta.

Obligado es probar la famosa tarta sácher, un delicioso bizcocho de chocolate relleno con una fina capa de mermelada y cubierto de chocolate.

En la animada orilla del Danubio conocida como Copa Cagrana, al norte del puente del Reichsbrücke, hay multitud de locales donde tomar algo en la terraza o cenar en familia a precios asequibles. 

Otra zona interesante es la de las cercanías de Stephansdom donde se encuentran muchas pastelerías, heladerías y restaurantes de todo tipo, incluso algunos heuriger.