Día Mundial de la Salud: evita que los antimicrobianos pierdan eficacia

¿Estás pendiente de que tus hijos terminen el antibiótico que les ha recomendado el pediatra? ¿Sigues al pie de la letra las dosis y los días de tratamiento prescritos por el médico? En el Día Mundial de la Salud, la OMS nos recuerda que hacer un uso correcto de los antimicrobianos es fundamental para no desarrollar resistencias.

"Ya estoy bien, ya estoy curado, ya no toso ni tengo mocos, ¿por qué debo seguir tomando la medicina?", me han preguntado mis hijos alguna vez cuando el pediatra les ha recetado antibiótico, a los cuatro o cinco días de empezar el tratamiento. Los niños deben saber desde pequeños que si no terminan el antibiótico o no lo toman cada ocho o cada doce horas, según el fármaco, cuando lo vuelvan a necesitar no les va curar, porque los microbios son muy listos y se hacen resistentes a la medicina, mutando su código genético, para evitar ser eliminados. Por eso, si la próxima vez que enfermes, quieres ponerte bueno, debes tomar el antibiótico durante los ocho días que dura el tratamiento.

Cartel día Mundial de la Salud 2011

Actualmente, tenemos conocimientos científicos suficientes sobre la manera de usar adecuadamente los antimicrobianos, entre los que se incluyen los antibióticos, que destruyen las bacterias, los antifúngicos, que matan a los hongos, los antiparasitarios, que eliminan los parásitos y los antivíricos, que actúan contra los virus. Deben tomarse en dosis precisas y durante un tiempo determinado, y mientras que los antibióticos, por ejemplo, carecen de eficacia en las infecciones virales, los antivíricos no valen para tratar las infecciones bacterianas. ¿Por qué, entonces, actuamos de forma contraria a las recomendaciones? Una de las ideas erróneas es creer que todas las infecciones responden a los antibióticos. A muchos enfermos les parece que efectivamente así es, pero lo que ocurre es que, por ejemplo, cuando un paciente con una infección respiratoria de carácter vírico se recupera después de tomar amoxicilina, se debe por lo general a la evolución natural de la enfermedad, no a la amoxicilina. Muchas madres se sienten más tranquilas si administran a sus niños antibióticos, en lugar de tratarlos con paracetamol e inhalaciones, cuando se trata de simples infecciones víricas en niños sanos para prevenir posibles infecciones bacterianas secundarias, pese a que hay ensayos clínicos de calidad que demuestran la nula eficacia de esa profilaxis. En el mundo desarrollado, otra práctica poco recomendable es que los farmacéuticos despachan fácilmente antibióticos sin receta y la mayoría de los antibióticos, debido a su inocuidad y a la brevedad del tratamiento, se prestan a un uso abusivo porque los pacientes, a menudo, toman antibióticos por propia iniciativa. Combatir estos comportamientos, que se deben a una escasa regulación y a una educación sanitaria insuficiente, constituye todo un reto que pretende alcanzar la OMS a nivel mundial con la campaña Combatamos la resistencia a los antimicrobianos. Si no actuamos hoy, no habrá cura mañana. La contención de la resistencia a los antimicrobianos es el tema del Día Mundial de la Salud 2011. La Organización Mundial de la Salud está elaborando un conjunto de políticas integrales para los ministerios de salud dirigida a casi todas las partes interesadas. Marisol Nuevo.