Menos juguetes y más juegos con los hijos

¡Dios mío, cuántos juguetes tienen nuestros hijos! Sus habitaciones están rebosadas de ellos, y más de tres juguetes he podido pisar hoy mientras las limpiaba. Hay de todo, juguetes con los que no juegan nunca y otros que siempre andan rodando por el suelo: piezas de construcción, muñecos desmembrados, cartas desparejadas... Especialmente en estos sería conveniente que hiciéramos una revisión de los juguetes antes de que los Reyes Magos traigan nuevos regalitos.

Más juegos compartidos con los padres para los niños

Madre y bebé juegan

Todos nos hemos quejado alguna vez de que nuestros hijos tienen un montón de juguetes, y sin embargo están a nuestros pies solicitando nuestra compañía. El caso es que tener una habitación repleta de juguetes no garantiza el que nuestro hijo juegue con ellos.

Por desgracia muchas veces los niños están solos frente a sus juguetes sin ganas de jugar, porque no tienen a nadie con quien compartir sus juegos. Muchas veces los padres estamos muy pendientes de que a nuestro hijo no les falte nada material y, sin embargo, se nos olvida que el niño necesita de nuestra presencia y de nuestra participación en sus juegos y en su vida. ¡Nosotros somos su mejor juguete! Nuestro hijo necesita compartir sus juegos, sus ilusiones, su imaginación y fantasía con los demás, éste es el verdadero disfrute del juego. Puede resultar más divertido jugar al 'pilla pilla' con otro niño que estar solo frente a un maravilloso juguete.

Los especialistas de la Asociación española de pediatría (Aepap y Sepeap) aconsejan menos juguetes y más juegos compartidos y nos recomiendan la recuperación de juguetes educativos como libros o cuentos, u otros que permitan compartir tiempo con nuestros hijos, como montar en bicicleta, caminar, saltar a la comba...

Todos los años las cifras de consumo hablan de que el promedio del número de regalos por niño en estas fechas es muy elevado y, sin embargo, es mucho más recomendable no regalarles demasiados juguetes (no más de tres) para que puedan mantener la ilusión por el juguete recibido, y no verse desbordados ante una avalancha de juguetes que no pueden atender.

La necesidad fundamental para el niño es disfrutar de nuestra compañía y de la compañía de otros niños para jugar, y eso no puede satisfacerlo ni un gran número de juguetes ni el juguete más caro.

Patro Gabaldón. Redactora de Guiainfantil.com