Jugar con los libros para estimular la lectura

El libro es un juego desde el nacimiento del bebé

Un libro en manos de un niño lo puede llevar a volar por mundos de fantasía, de imaginación, de magia... y llegar a transformar este encuentro en un verdadero torbellino de sensaciones, de voces y ruidos. Es que un libro es también una gran herramienta de juego, y como tal, tiene que estar presente en la vida de un niño desde su nacimiento.

Un gesto tan sencillo como leer un cuento a un niño puede eternizar una afición enriquecedora durante toda su vida. Los niños copian todo lo que ven en los mayores, por ello si te ven leer, los pequeños se empezarán a motivar porla lectura. GuíaInfantil.com propone ideas para convertir el libro en un instrumento de diversión para tu hijo. Una vez que cojan un libro...¡no lo dejarán!

Cinco ideas para jugar con los libros y con los niños

Niña lee con el osito

1. El juego de las voces:
Cualquier cuento por pequeño que sea puede trasformarse en un juego de voces y ruidos. A los más pequeños les encanta escuchar los cambios de tono: las voces agudas, las graves, las que imitan a los niños, a una bruja, los sonidos del agua, del viento, de los animales... Así aprenden a identificar a los distintos personajes: los buenos, los malos, los más jóvenes o los más ancianitos. ¡Lo cierto es que cualquier elemento creativo captará su atención! Nota: Recomendado para niños y niñas de 0 a 8 años.

2. Dibuja la historia:
Sólo se necesitan lápices de colores, cartulinas y un narrador. El juego consiste en que los niños y niñas representen las distintas tramas del cuento: el principio, el nudo y el desenlace. Pueden hacer tantos dibujos como quieran, lo importante es dejar libre su creatividad. Además, observando sus dibujos se pueden aprender cientos de cosas: lo que más llama su atención será lo más grande, lo que menos le gusta lo omitirá o será muy pequeñito... ¡Les encantará tener sus propias ilustraciones de los cuentos! Nota: Recomendado para niños y niñas de tres a ocho años. A partir de los 6 años también se puede proponer que escriban pequeños textos al pie de los dibujos, así fabricarán sus propios cuentos clásicos.

3. Haciendo teatro:
Es hora de sacar del baúl de los recuerdos: un sombrero, unos guantes, collares de plástico, cinturones o un chaleco. Cualquier ropa antigua será el perfecto disfraz, también ayudará un set de maquillaje infantil para caracterizar unos bigotes, una cicatriz o unos coloretes. ¡Representarán su cuento favorito y los niños les encantará! Nota: Recomendado para niños y niñas de cinco a ocho años. A partir de los 7 años también se puede proponer que escriban un pequeño guión para adaptar la historia del libro.

4. El súper detective:
Si lo que se quiere es desarrollar su atención, sólo hay que proponerles que sean un 'Súper detective'. El juego consiste en buscar pistas secretas: pueden ser colores, palabras que empiecen por la "A", la "B", palabras en plural, en femenino, en masculino, palabras que se escriben con 'H'. Puede establecerse un límite de tiempo o de palabras y al final pensar en una gran recompensa... ¿Qué tal su postre favorito? ¡Es fantástico para la ortografía, el vocabulario y el lenguaje! Nota: Para niños y niñas de 7 a 12 años. Cada detective tiene que tener su propia libreta de detective y un bolígrafo para poder anotar todas las pistas. Si participan varios niños, cada uno puede utilizar un bolígrafo de un color diferente.

5. Inventando o creando otro final:
Seguro que hay algún libro con un final poco divertido, así que la solución es tratar de inventar entre toda la familia el desenlace perfecto. Cada uno aporta su idea y entre toda la familia se decide que 'trocito de historia' es el mejor. Es una forma de conversar sobre un libro: los personajes, el contexto, las distintas situaciones, etc. El juego se puede complicar en función de la edad de los participantes. Nota: Para niños y niñas de 5 años en adelante. Este juego no tiene edad y seguro que hay cientos de finales para modificar.

Fuente consultada:
Imaginarium