Ahogamiento. Primeros auxilios a los niños

Atención al niño que está en la bañera o en una piscina

Si un niño se está ahogando y no es rescatado rápidamente terminará por asfixiarse. No se puede olvidar que un niño puede ahogarse en apenas cinco centímetros de agua. Por eso es muy importante vigilarlo cuando esté cerca de un estanque, un baño, o incluso de un cubo de agua.

La vigilancia de los padres o la persona que esté al cuidado del niño en ese momento es vital en este tipo de caso. Por otro lado, tampoco se debe descuidar la atención en niños que estén acudiendo a clases de natación, ya que cualquier mareo o un simple resbalón puede ponerle en serio peligro.

Primeros auxilios en caso de ahogamiento de los niños.

¿Qué hacer en caso de ahogamiento?

En el caso de ahogarse en una gran cantidad de agua lo primero es rescatarlo, si posible, sin entrar en el agua. En aguas superficiales lleve al niño a tierra chapoteando en el agua.

Una vez se haya sacado al niño fuera, hay que procurar que la cabeza del niño esté en una posición más baja que el pecho, para evitar que se atragante con su propio vómito. Lleve al niño a un lugar cálido y seco más cercano, y sin desnudarlo, túmbelo sobre mantas o un abrigo. Compruebe su respiración y pulso.

Si está inconsciente, pero respira, póngalo en la posición de recuperación y controle su respiración. Cámbiele las ropas húmedas y aíslelo del frío. El niño debe recibir atención médica inmediatamente, cuándo sea posible.