Poliomielitis en los bebés

Vacuna contra la poliomielitis en los bebés

La poliomielitis es un enfermedad viral aguda, cuya gravedad varía desde una infección sin síntomas hasta enfermedad febril inespecífica, meningitis aséptica, enfermedad paralítica y muerte. Es transmitida por contacto directo.

El virus se trasmite por vía fecal-oral. El virus del polio se multiplica en el sistema nervioso central y provoca una parálisis severa causando deformaciones de los miembros con atrofiamiento de los músculos.

Esta patología puede causar la muerte sino se trata de forma adecuada. El polio se encuentra en todo el mundo pero es más frecuente en países en vías de desarrollo.

Síntoma y causas de la poliomelitis

La poliomielitis

Es producida por los poliovirus (género de enterovirus) tipo 1, 2 y 3: Todos ellos causan parálisis, el mas frecuentemente aislado en casos de parálisis es el tipo 1, siendo a menudo el responsable de las epidemias. El tipo 3 es el de menor frecuencia.

Normalmente se inicia con fiebre, que ocurre de 5 a 7 días antes que otros síntomas. Aparecen luego fatiga extrema, dolor muscular y atrofia muscular que causa parálisis flácida, proximal y asimétrica pudiendo incluso afectar la respiración y la deglución. 

Vacunas de la poliomelitis

Existen dos formas de vacuna: la inyectable SALK (virus inactivo) y la oral SABIN (virus vivo). Ambas requieren dos dosis (3 para niños) con intervalos de un mes, un refuerzo después de un año y luego cada 10 años (5 años para los niños).

Las personas expuestas al virus, ya sea por infección o por la inmunización con la vacuna contra la poliomielitis, desarrollan inmunidad protectora.