Acciones de los padres que violan la intimidad de los hijos adolescentes

Qué zona de la privacidad de los hijos debemos respetar siempre como padres

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

 El tema del derecho a la privacidad de los hijos cuando llegan a la adolescencia suele ser complicado para muchos padres. Algunos están convencidos que por el hecho de ser justamente sus padres y tener siempre las mejores intenciones para ellos, está plenamente justificado traspasar los límites que, sin lugar a dudas, respetarían si se tratara de cualquier otra persona.

Sin embargo, la privacidad de los hijos adolescentes es precisamente eso: privada. Te explicamos qué frontera de la privacidad de tu hijo es (o debería ser) inquebrantable. Aquí tienes una lista con las acciones de los padres que violan la intimidad de los hijos adolescentes.

Qué acciones de los padres violan la intimidad de los hijos adolescentes de forma negativa

Acciones de lso padres que violan la intimidad de los hijos adolescentes

Estas son algunas de las acciones que violan la privacidad de nuestros hijos adolescentes cuando están en casa:

  • Entrar al baño cuando se están duchando.
  • Entrar a su habitación sin tocar la puerta.

A partir de los 9 o 10 años podemos observar que nuestros hijos empiezan a requerir de privacidad y es necesario hacerles sentir que cuentan con ella en casa, es parte de crecer y así es como debemos aceptarlo y dar la bienvenida a esta nueva etapa

Para aquellos padres a los que les genera angustia que sus hijos estén encerrados durante mucho tiempo, pueden pedirles que durante la noche no pongan el cerrojo, y comprometerse a tocar la puerta y entrar cuando ellos se los permitan. En muchas ocasiones, resulta un buen acuerdo.

Por otro lado, tomando en cuenta los peligros que suponen las malas amistades y las redes sociales para los hijos, algunos padres sienten que tienen derecho a:

- Revisar su mochila o sus bolsillos.

- Revisar sus cajones.

- Espiar en sus teléfonos o en su computadora sus conversaciones e interacciones privadas en redes sociales.

- Obligarles a enseñarles su teléfono y sus conversaciones cada cierto tiempo.

- Exigirles las claves de sus redes sociales.

Existe una gran discusión al respecto de si estas acciones de “supervisión” son o no válidas.

Primero que nada, el tener que llegar a estos extremos para saber en qué pasos andan nuestros hijos, es señal de que nuestra relación con ellos no fluye como debería y es momento de hacer los ajustes necesarios. Probablemente muchos opinen que los peligros no solo dependen de los hijos, sino de la gente con la que puedan involucrarse, de los peligros que están “afuera” y de los que solo sus padres a través del espionaje pueden salvarles.

Cómo evitar transgredir la intimidad de un hijo adolescente

Entonces, ¿Cómo podemos evitar sentir la necesidad de traspasar la privacidad de nuestros hijos para protegerlos?:

1. Mejora la comunicación. Ten una buena comunicación con ellos desde pequeños y un buen manejo desde sus comienzos en el uso del teléfono y las redes, dejándoles claros los peligros a los que pueden enfrentarse.

2. Acuerdos en torno a las Redes sociales. Realiza una serie de acuerdos sobre el manejo del celular y las redes sociales en las que puedes acordar, que sí se muestran responsables al seguirlas, no será necesario invadir su espacio ni su privacidad.

3. Más confianza. Crea un clima de confianza y apoyo que les permita acercarse a ti, cuando se encuentren en dificultades.

4. Conócele. Conoce a sus amigos y los lugares que frecuentan.

Si piensas que algo puede estar sucediendo y necesitas descubrirlo:

  • Pregúntale: A veces la solución más fácil está frente a nosotros; dile que estás preocupado y que sea lo que sea cuenta contigo.
  • Acércate al colegio para saber si han notado algo raro.
  • Asegúrate de saber siempre donde está.
  • Mantente cercano, no invasivo.
  • Confía en él.

De modo que a la pregunta de si debemos violar la privacidad de nuestros hijos para “protegerlos”, la respuesta ideal es NO. Existen otras muchas cosas que podemos hacer para protegerlos, primero, para evitar que se metan en dificultades y después para detectar si hay un problema ocurriendo.