Mi hijo adolescente no sale de su cuarto. Guía de supervivencia para padres

Los adolescentes buscan crear su propia identidad y para ello necesitan distanciarse de sus padres

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Uno de los rasgos más comunes en la adolescencia es el aislamiento del resto de su familia. Es una etapa en la que los niños sufren diversas transformaciones. En las edades comprendidas entre los 11 y los 15 años los pequeños buscan definir y reafirmar su propia identidad. Para ello, establecen unos límites muy claros. E, incluso, a veces, deciden que esos límites sean físicos y, literalmente, no salen de sus cuartos. Esto hace que los padres de niños adolescentes se desesperen.

Por qué el adolescente se encierra en su habitación

Cuando tu hijo adolescente no sale de su cuarto

Los adolescentes necesitan diferenciarse psicológicamente de sus padres para conseguirlo e existe la necesidad de que se dé un distanciamiento en el espacio entre los jóvenes y sus padres para que este desapego sea más evidente. En otras palabras, el adolescente necesita encerrarse en su propia habitación. Contar con un espacio propio en beneficio de su desarrollo.

Para un adolescente su habitación significará libertad. En su necesidad de distanciarse de las relaciones dependientes que han marcado su infancia, su habitación será un lugar donde puede crear su propio espacio en el cual se siente más seguro y autónomo.

Además, en ese proceso de búsqueda de independencia emocional, el joven cuenta con muchos otros motivos para 'encerrarse' en su propia habitación. Entre ellos:

1. La necesidad de tener intimidad
El joven comienza a tener reservas, ser protector de sus propios secretos y no permite que nadie los averigüe, sobre todo los adultos. Gracias a la intimidad, el adolescente tiene un espacio donde puede imaginarse a sí mismo en las diferentes situaciones y cambios que va a afrontar en esta etapa.

2. Búsqueda de su propia sexualidad
Ya en la adolescencia temprana y aun estando lejos del deseo sexual, aparece la fase de autoexploración debido a los cambios físicos y psíquicos que se experimentan. Después ese deseo sexual se incrementa y empiezan a buscar el contacto con el otro sexo y comienzan las primeras relaciones. Por eso, tener un espacio íntimo como es el de su habitación será beneficioso en esta etapa de cambios.

3. Espacio de creación
En la búsqueda de identidad e independencia los jóvenes buscan sus propias estrategias para desenvolverse en lo cotidiano. En la soledad de su habitación buscan hacer las cosas 'a su propia manera' para ser independientes.

4. La nueva manera de relacionarse
Los adolescentes en la búsqueda de su identidad rechazan las relaciones cercanas con los padres para apoyarse en el grupo de iguales. En la sociedad que vivimos las nuevas tecnologías tienen un papel protagonista en la comunicación entre los jóvenes. Facebook, Twitter, WhatsApp, Instagram, YouTube, etc. son los 'nuevos' canales de comunicación que utilizan ahora para relacionarse. Gracias estos los chicos no tienen que moverse de 'su espacio' y pueden pasar horas encerradas usando estas redes sociales.

Por todos estos motivos podemos comprender que cuando los adolescentes se encierran en su habitación y se aíslan de sus padres no debe ser preocupante. La intimidad, la reserva, o la búsqueda de su sexualidad son aspectos que indican que el joven se está desarrollando de manera positiva.

El papel de los padres de adolescentes

Qué pueden hacer los padres de adolescentes

Los padres tienen que aceptar todos los cambios tanto físicos como psíquicos que está sufriendo su hijo. Es importante que esto ocurra, pero no es fácil. Los progenitores muchas veces no son capaces de asimilar todos estos cambios, se olvidan de que la adolescencia es una etapa más del desarrollo normal de sus hijos y, por eso, la situación puede llegar a superarles.

Como los adultos se ven desbordados, la solución que encuentran más fácilmente es la de convertirse en agentes del FBI o el KGB. La angustia que viven los padres ante estos cambios les hace entrar en una dinámica que se basa en revisar todo lo que hace el niño como: querer saber qué piensa, saber con quién se junta y saber qué es lo que hace todo el rato dentro de su habitación en la que entra sin llamar o revisa los cajones, espía su móvil, etc. Esta desconsideración hacia su intimidad hace que el niño se aleje cada vez más de la figura de sus padres y marque distancias.

Por ello, antes de que los adultos se planteen su papel y se conviertan en policías será importante que sigan ciertas pautas:

- Los progenitores han de marcar unos límites
Ya que el adolescente va a pasar bastante tiempo en 'su espacio' debe tener en cuenta unos límites como, por ejemplo, el tiempo que se fija para estudiar o para el entretenimiento.

- El entretenimiento merece un punto y aparte
Las consolas, los teléfonos móviles, las tablets, etc. son el gran entrenamiento hoy en día de los jóvenes. Para su buen uso es importante que los padres pongan normas y límites.

- Ser dialogante
Es cierto que en esta etapa los hijos no son muy comunicativos pero se han de encontrar fórmulas para que se pueda charlar. Comparte algún hobby como montar una maqueta o jugar juntos la partida a su videojuego favorito. En resumen, entender cuáles son sus gustos y compartirlos.

- Relación con otros
Ya que le gusta estar encerrado en su habitación, los padres pueden dejar que el joven invite a alguno de sus amigos para compartir actividades. A la vez se pueden entablar relaciones con otros padres que se encuentran en la misma situación.

Con estas pautas los progenitores podrán 'sobrevivir' a la adolescencia y al encierro de sus hijos en la habitación sin angustiarse y sin invadir su intimidad. Solo si se detectan señales de alarma que indiquen que el niño pueda tener algún problema importante y no haya otra solución se podrá invadir su espacio.