Un adolescente sin motivación... ¡S.O.S!

Consejos para ayudar a motivar a nuestro hijo adolescente

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Muchas veces escucho a los padres de hijos adolescentes hablar y muchas de las frases que más se repiten son estas: “Mi hijo no quiere venir con nosotros a ningún sitio”, “Mi hijo no cuenta nada”, “Mi hijo no colabora en casa”, “¡ Menuda habitación desordenada tiene mi hijo siempre!”, “Mi hijo no habla conmigo”, etc..

Cuántas quejas tenemos como padres, ¿verdad? Seguro que te has identificado con alguna de ellas. Sin embargo, tal vez nuestro hijo adolescente tenga otras quejas de sus padres. Tal vez lo que le falte sea ilusión. Tal vez lo que pase es que tengas... un adolescente sin motivación.

Por qué mi hijo es un adolescente sin motivación

Adolescente sin motivación

Aquí tienes algunas de las frases de los hijos adolescentes de los que muchos padres se quejan: 

- “Mis padres no me entienden”

- “Mis padres no se fían de mí”

- “Mis padres me dicen todo, gritando”

- “Mis padres me están comparando siempre o con mis hermanos o con los amigos”

- “A mis padres, no les gustan mis amistades”

Seguro que también te has identificado en alguna de estas quejas, que podrían hacer nuestros hijos. La cuestión es, que los unos por los otros… no estamos contentos con lo que tenemos.

Es frecuente que llegada cierta edad en nuestros hijos, se torne nuestro ambiente familiar y aparezcan turbulencias en el ambiente, sin embargo, ¡tranquilidad! ¡Todo tiene solución! Solo necesitamos algunas estrategias para llevar a cabo y calmar el ambiente, nuevamente.

La adolescencia se debe tomar como una etapa natural en la vida de nuestros hijos, y en nuestra propia vida como padres. No podemos esperar esta etapa pensando en que todo será complicado, que vendrán muchos problemas y que no vamos a saber gestionar ciertas situaciones. Es como estar esperando la lluvia con paraguas, chubasquero, muro de protección y botas, para darte cuenta después, que con el simple paraguas todo estaba bajo control. Por ello, lo primero es, aceptar que es una etapa más en el desarrollo de nuestros hijos.

Principalmente, se basa en el cambio emocional y físico, y es por ello, que hoy nuestro hijo este motivadísimo y al momento siguiente, no quiera hablar. Es habitual que esté muy cariñoso, y a los dos minutos, nos diga “¡qué pesada con los abrazos!”… Es frecuente, que te hable con dulzura o a gritos… pero principalmente, es habitual, verlo desmotivado.

5 estrategias para ayudar a un adolescente desmotivado

Para que todo esté en orden, y volvamos a una convivencia equilibrada, podemos poner en práctica, ciertas estrategias como las siguientes:

1. En primer lugar, vigila sus necesidades, habla con él para saber lo que necesita (no lo que crees tú que él podría necesitar) y por supuesto, trata de que estén bien cubiertas.

2. En segundo lugar, intenta crear estados emocionales agradables, antes de entrar en conversaciones profundas o quejas u observaciones. Es importante que todos nos sintamos en un estado emocional tranquilo, para expresar todo aquello que necesitamos de manera, serena. Y para estar motivados, para realizar la tarea siguiente.

3. En tercer lugar, acude a motivaciones interiores, en lugar de premios o castigos, con motivaciones exteriores. Recuérdale lo bien que se sentirá cuando haga los deberes antes que jugar a la play, por ejemplo. Recuérdale situaciones en las que se sintió feliz por haber conseguido lo que se propuso, para que la emoción sea la que predomine la motivación de realizar una nueva tarea.

4. En cuarto lugar, es mejor enfocarnos en el comportamiento positivo, reforzando sus fortalezas, que solo estar recordándole lo mal que hace las cosas. Te recuerdo la paciencia que tenías cuando era pequeño y estaba aprendiendo a andar… esa sensibilidad que teníamos como padres y que nos salía sin forzar… dónde está ahora?

5. Y por último, celebra cada paso positivo o exitoso que de en su trayectoria, enséñales a disfrutar y celebrar los éxitos que van obteniendo. Estos momentos te servirán también, para reforzar el punto tercero. Esto será una motivación extra, para continuar haciendo las cosas positivamente.

Por lo tanto, sé que no es fácil esta etapa en nuestros hijos, pero con cariño y paciencia, la podemos superar. Recuerda, que si cuando eran pequeños, estábamos para ellos, sin limitación, ahora también lo podemos seguir estando bajo el paraguas del amor y la presencia consciente.