Qué hacer si tu hijo adolescente tiene pocas habilidades sociales

Consejos para ayudar a nuestro hijo adolescente a hacer amigos

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Muchos de quienes somos padres de adolescentes, notamos que a medida que nuestros hijos crecen, sus amigos empiezan a ser lo más importante y si antes se mostraban entusiasmados por salir con nosotros, ahora no les vemos ni el polvo los fines de semana ya que tienen muchos planes e invitaciones que les parecen más atractivos que cualquier plan que les podamos ofrecer.

Sabemos que es así, que, en esta etapa de desarrollo, las relaciones sociales ocupan un lugar preponderante en sus vidas y que contribuyen de forma determinante al desarrollo de su identidad. Pero ¿qué pasa con aquellos padres a los que les toca vivir lo contrario? Te explicamos qué hacer si tu hijo adolescente tiene habilidades sociales.

Cómo ayudar a tu hijo a superar su falta de habilidades sociales

Qué hacer si tu hijo tiene pocas habilidades sociales

Si tu hijo no tiene amigos, se pasa todo el tiempo en casa, rara vez recibe invitaciones, no muestra interés en eventos sociales ni en conocer gente nueva. (Aunque en el fondo puede ser que sí lo deseé, pero prefiera parecer indiferente), hablamos de un problema de habilidades sociales. Pero no siempre debemos preocuparnos...

1. Cuando NO es necesario preocuparse:

Antes de empezar a preocuparnos, es necesario tener claro que no todos los jóvenes deben tener muchos amigos ni súper populares para ser felices o para desarrollarse adecuadamente. Hay quienes desde niños muestran una personalidad más introvertida, disfrutan más de las actividades individuales a las grupales, prefieren escuchar a participar activamente, pasar sus recreos leyendo en la biblioteca más que jugando en el patio…etc; sin embargo, aunque pocos, tienen algunos amigos con quienes comparten gustos y preferencias, logran trabajar en equipo adecuadamente y disfrutan algunas actividades con ellos. En este caso se trata probablemente de una cuestión de personalidad; seguramente tendrán la capacidad de irse integrando en los distintos grupos sociales conforme sea necesario, aunque esencialmente disfruten de la soledad y sean selectivos para elegir a sus amigos.

2. Cuando SÍ hay que preocuparse:

Normalmente cuando NO tienen un solo amigo ni compañero cercano, en la mayoría de los casos, se debe a que presentan dificultades en algunas habilidades sociales básicas (aquí solo unas cuantas) que todos necesitamos para desarrollarnos en armonía con los demás:

- Comunicación Verbal y No Verbal: Dificultad para escuchar activamente a los demás, expresar sus necesidades y deseos adecuadamente y/o para interpretar el lenguaje no verbal, el doble sentido o las bromas.

- Asertividad: Dificultad para expresar sus opiniones y defender sus puntos de vista en forma apropiada respetando las diferencias con los otros.

- Apego: Dificultad para establecer lazos afectivos con otras personas,

- Empatía: Incapacidad para reconocer los sentimientos de los demás y ponerse en su situación. Normalmente ven las cosas solo desde su perspectiva.

- Resolución de conflictos: Incapacidad para resolver dificultades y conflictos con los otros de forma controlada.

- Autocontrol: Dificultad para regular sus emociones.

Por otro lado, las dificultades sociales también pueden deberse a que presenten una autoestima baja que les haga sentirse menos que los demás, les genere inseguridad y miedo a ser rechazados y le lleve a preferir el ambiente seguro de su casa.

Cuando el cambio en la forma en que nuestro hijo se desarrolla socialmente se da de forma súbita, otra posible causa es que esté siendo molestado o agredido por alguien popular y en consecuencia por el resto del grupo y esta situación le haya llevado a replegarse. (Si sospechas algo así es muy importante hablar con él y también pedir el apoyo de la escuela para detectar qué sucede y cómo apoyar).

6 cosas que puedes hacer si tu hijo adolescente tiene pocas habilidades sociales

Si observas alguna de las situaciones descritas anteriormente, estas son algunas formas en que puedes apoyar a tu hijo:

1. Sé su ejemplo. Es muy importante que trates de modelarle las habilidades sociales básicas en el diario vivir; y que cuando te sea posible le compartas anécdotas o lecciones de vida sobre la forma en que tu aprendiste a ser asertivo, empático, resolver conflictos, etc.

2. Anímalo a desarrollar nuevas actividades que disfrute, en las que pueda sentirse exitoso y en donde pueda desarrollarse socialmente en nuevos ambientes.

3. Incentívalo con frecuencia a invitar amigos a casa. Ayúdale a generar situaciones en que pueda invitar a algún amigo a realizar alguna actividad divertida: patinar, ir al cine o a un concierto, a algún paseo, etc.

4. Dale retroalimentación positiva si observas alguna conducta inadecuada que puede generar rechazo, para que se haga consciente del impacto negativo que puede tener.

5. No lo agobies. El apoyo tiene que venir de forma indirecta. Si lo abrumas con preguntas de por qué no quiere salir o lo presionas continuamente para que lo haga, puede ser contraproducente.

6. Busca apoyo profesional. El tema es serio y definitivo para el desarrollo integral de tu hijo. Es verdad que puedes apoyar desde tu posición, pero en ocasiones no es suficiente. Acércate a un especialista, tanto para que evalúe la dimensión del problema, como para que en su caso pueda diseñar una intervención y ayudarle en este tan esencial proceso.