Niños poco sociables y ariscos con los demás

¿Sois de los padres que se quejan de que sus niños son antipáticos y ariscos con los demás?

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Muchas veces podemos ver como el niño frunce el ceño, se cruza de brazos, fija la mirada en un punto distante cuando le hablamos, se impacienta enseguida, se tira al suelo y grita cuando se le establece un límite.

Teniendo este tipo de conductas y actitudes “poco sociales”, el pequeño consigue generar el rechazo de aquellos con quienes interactúa. Son conocidos por la etiqueta de antipáticos o niños poco sociables.

Temperamento, carácter y personalidad en la infancia

Niños antipáticos

En el desarrollo evolutivo del niño es importantísimo fijarse en los factores genéticos con los que nace y el ambiente en el que se desenvuelve a lo largo del ciclo vital.

El temperamento del niño será configurado por esa herencia genética que el niño trae al nacer, que está relacionado con:

- Con la habilidad que tiene el pequeño para adaptarse.

- Con su estado de ánimo.

Después, y gracias al contacto que el niño tiene con su entorno, empieza a formar su carácter. Así, la educación y la cultura que el niño reciba de su entorno familiar, de los amigos que le rodean y del colegio influirán en la base temperamental con la que nace.

De este modo, el temperamento y el carácter del niño serán los que configurarán la personalidad del niño. Por tanto, que el niño sea antipático no es cuestión de si es malo o es bueno. Simplemente el niño es como es.

La importancia de no etiquetar al niño

Las etiquetas son un juicio de valor que coarta la personalidad del niño al focalizarla en una sola de las características que definen al pequeño. Cuando los adultos se refieren a los niños destacando alguna de las conductas repetitivas, molestas, mal vistas socialmente o en las que destacan, lo que hacen es usar etiquetas.

Utilizar la etiqueta de antipático aunque sea sin mala intención, hace que el niño se encasille. Es decir, el pequeño asume que es así y se siente limitado por sus defectos a habilidades. Esto puede condicionar su conducta, además de generar problema de identidad en el niño y contribuir a que el pequeño tenga una baja autoestima.

Por qué el niño se muestra antipático

El niño no es “antipático” por que sí. Si se comporta de una determinada manera es por alguna causa. En este caso, generalmente los niños suelen ser etiquetados de antipáticos porque se sienten enfadados y es su manera de expresarlo. La rabia es una de las emociones que más desequilibrio causa en las personas. Algunas de las causas por las que el niño se sienta frustrado y parezca antipático pueden ser:

- Que se sienta falto de límites.

- Se sienta inseguro.

- O este confundido sentimentalmente.

6 consejos para padres de niños poco sociables

Es importante saber que debido al temperamento con el que los niños nacen hace que no sean un “libro blanco” en que los padres puedan ir escribiendo. Los factores genéticos se encargan de que ese libro ya venga empezado y los padres tengan que completarlo.

Para poder hacerlo, los padres pueden ayudar a sus hijos utilizando el ambiente y siguiendo esos 6 consejos:

1 - Pensar que ser “antipático” no está ni bien ni mal, es solo una expresión de frustración. Los adultos deben evitar decir. “no seas antipático”, “no grites”. En cambio, indicarle que la frustración es una emoción que podemos sentir, pero que cuando la sintamos debemos desahogarla en un lugar donde no afecte a terceros ni a ellos mismos.

2 - No dejarse intimidar por las pataletas, berrinches o enfado de los niños. Si ellos sienten que intimidan, entonces habrán ganado su batalla. Como padres debemos ser firmes, nunca duros, solo firmes. La firmeza consiste en tener en mente lo que se va a hacer, y así proceder con el niño aunque el pequeño este en caos. El padre debe mostrar que él tiene el control de la situación.

3 - Hay que enseñarles límites a los niños y con ellos rutinas bien definidas para que sientan seguridad.

4 - Cultivar la empatía con ellos. Cuando sean violentos o bordes, esperar a que se les pase y después hacerles ver con preguntas la consecuencia de sus acciones.

5 - Los padres de un niño etiquetado como “antipático” no deben culparse pensando que se debe a que ellos lo están haciendo mal.

6 - Lo que vale para un niño puede no valer para otro. Así que habrá que tratarles de forma distinta.