Etapas de la adolescencia. Evolución física y emocional del adolescente

La adolescencia: fases del desarrollo del joven en sus primeros años

Virginia Vicente Pascual

Seguro que tus hijos de repente un día saltan con una contestación fuera de tono. Te damos la bienvenida a la adolescencia, un periodo que “hay que pasar” y en el que, unas buenas dosis de paciencia, dejarles su espacio y entender qué les está ocurriendo son las claves para no volvernos locos.

Viviréis momentos intensos, te llevarán la contraria, lo que a ti te gusta a ellos les horrorizará, pondrán la música a todo volumen y solo querrán estar con los amigos. No trates de entender sus conductas, están pasando por una época de profundos cambios psicológicos y físicos y sus hormonas dominan su estado de ánimo. ¡Prepárate para ello! Estas son las etapas de la adolescencia.

Cuáles son las diferentes etapas de la adolescencia

Etapas de la adolescencia

¿Cuándo empieza la adolescencia? Depende del niño, pero puede empezar desde los 10 años y extenderse hasta los 19 años. La pubertad, con el desarrollo de los caracteres sexuales, marca el inicio. Te contamos qué es la adolescencia, cuáles son sus etapas y cómo sobrellevarlo.

1. Preadolescencia

La preadolescencia abarca de los 8 a los 11 años. Se están preparando para la transición de niños a adolescentes. En esta fase podéis notar que han pasado a debatir algunas de las cosas que decís. Pasó la época de “papá y mamá lo saben todo”.

Los niños empiezan a experimentar importantes cambios físicos como el crecimiento óseo, que incluso ellos mismos pueden notar con molestias en las rodillas, por ejemplo. Pero no os preocupéis, es algo absolutamente normal.

También verán en el espejo algunos cambios en su cara, que se estilizará.

Además, modificarán también su modo de ver el mundo y de pensar. Evolucionarán en el pensamiento abstracto y entrarán en una época de mayor reflexión.

2. Adolescencia temprana

La adolescencia temprana va de los 11 a los 15 años. En este momento es donde ocurren los cambios hormonales más importantes.

Veréis que el cuerpo de vuestros hijos cambia de forma brusca y rápida. Sus órganos sexuales se desarrollarán y a las niñas les llegará la menstruación. Aparecerá el famoso acné. Su cuerpo se tornará más atlético y musculado. ¡Y es aquí donde debemos de entender que sus necesidades son distintas! Por eso comen más y duermen más. ¡Seguro que se harán más perezosos para levantarse por la mañana y os dirán más veces que tienen hambre!

También es el momento en el que los amigos empiezan a ser la cosa más importante en su vida. Quieren sentirse parte del grupo y buscar formas de ver el mundo distintas a las que tenían dentro de la familia. Es una etapa de autoconocimiento, egocentrismo y de trabajo de la autoestima. ¡Están buscando su identidad! Verás que cambian mucho de estilo de vestimenta en poco tiempo.

3. Adolescencia tardía

Va desde los 15 a los 19 años. En este punto los padres ya nos hemos acostumbrado a los cambios de humor y a las conductas comunes de la adolescencia y parece que la convivencia vuelve a ser más llevadera.

Seguro que vuestros amigos y familiares se pasarán el día diciendo: ¡Qué altos están tus hijos! Pues sí, en este tramo de edad llegarán a alcanzar su altura máxima.

Los chicos empiezan a pensar como individuos que pertenecen a una sociedad y a preocuparse por lo social. Empezarán a pensar en su futuro y querrán que les concedáis más libertad para salir hasta más tarde o hacer otros planes con los amigos. Su lema aquí es: ¡Jo… pero si a mis amigos les dejan!

Verás que en esta etapa volverán a vestir de una manera menos radical y parecerán que van todos igual.

Algunos consejos para tratar con adolescentes

Empatiza con ellos: habrá situaciones en las que un pequeño imprevisto se convierte en un drama de dimensiones insondables como no poderse planchar el pelo porque se han estropeado las planchas… No le digas que es una tontería… y ofrécele alguna alternativa como alisarse el pelo con el secador y préstale tu ayuda para ello.

No los interrogues: hay veces que no cuentan mucho. A un ¿qué tal? responden ¡bien! Y eso es todo. A veces no les apetece hablar, déjalo estar y busca un momento en el que se encuentren más animados. Dales su espacio.

No los juzgues: a los adolescentes no les gusta que los etiqueten o los juzguen. Si haces esto, pondrán distancia y se cerrarán en sí mismos.

Negocia: no siempre tienes que decirles no a sus propuestas. Aléjate de críticas destructivas y usa un lenguaje asertivo, practicando la técnica del sándwich con sus tres capas:

1.- Mensaje positivo: Me parece muy bien esto que propones…

2.- Negativa o desacuerdo: Pero no puede ser esto por estos motivos…

3.- Mensaje positivo: Veamos una alternativa… ¿qué ideas tienes?

Escucha activamente: déjales hablar primero, no los interrumpas. No uses frases como “Yo nunca hubiera hecho eso a tu edad”, “Yo nunca he contestado así a mis padres”… Estás diciendo: “Yo era mejor que tú” y ellos se sentirán ofendidos. Explícales y arguméntales las cosas desde el diálogo y la tranquilidad.  ¡Y sobre todo ten mucha paciencia!