7 frases que fortalecen la relación con tu hijo adolescente

Frases y palabras que debes usar para mejorar la comunicación con tu hijo adolescente

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Así como en ocasiones podemos llegar a decir frases que dañan la relación con nuestros hijos adolescentes, existen mensajes que pueden, en sentido opuesto fortalecer y estrechar la relación con ellos, dejándoles saber que, no importa que tan mal pinten las cosas, siempre contaran con nosotros.

Toma nota de estas frases, las 7 frases que fortalecen la relación con tu hijo adolescente.

Estas son las 7 frases que fortalecen la relación con tu hijo adolescente

Frases que fortalecen la relación con tu hijo adolescente

He aquí algunas de las frases más poderosas, aquellas que fortalecen la relación con tu hijo adolescente:

1. No importa que tan mal estén las cosas, siempre podrás contar conmigo. A veces damos por hecho que nuestros hijos saben que cuentan con nosotros y que, ante un evento serio, será a nosotros a quienes acudirán; sin embargo, muchos jóvenes no consideran a sus padres como la primera opción debido al miedo que les genera su posible reacción. De forma que debemos reiterarles que nuestro apoyo es incondicional; más allá de que lo ocurrido pueda significar posteriormente un regaño o una consecuencia, deben tener claro que somos los primeros en su red de apoyo y que siempre podrán contar con nosotros.

2. Estoy orgulloso de ti. Nuestros hijos necesitan saber que nos hacen sentir orgullosos. Como padres es nuestro deber estar continuamente descubriendo aquellas fortalezas, habilidades, cualidades o conductas positivas en nuestros hijos y hacerles saber que las valoramos y nos enorgullecemos de ellas, no importa lo pequeñas que puedan parecer. Así no solo fortaleceremos su seguridad y su autoestima, sino que les inspiraremos para seguir desarrollando aquellas cualidades que los hacen mejores seres humanos.

3. Quiero entenderte, cuéntame más. En ocasiones hay temas o circunstancias en las que parece imposible entender a nuestros hijos. Nos quedan dos opciones, o nos mostramos intransigentes y dejamos que se vuelva una tormenta, o en un momento de tranquilidad nos sentamos a pedirles que nos expliquen más y tratamos de entenderles. Tratando, claro está, de deshacernos de prejuicios y de la imperiosa necesidad de tener siempre la razón. Quizá al final podemos llegar a un punto intermedio y sino, por lo menos les hemos dejado claro que tenemos toda la intención de comprender; eso definitivamente generará un mayor acercamiento y una mayor receptividad en ellos para entender nuestra posición.

4. Lo bueno cuesta. En mi experiencia como Psicóloga cada vez me enfrento más a niños y jóvenes que no están dispuestos a esforzarse en lo más mínimo para conseguir algo; ya sea por que reciben todo fácil o porque su carácter es más bien pasivo. No logran entender que muchas de las cosas buenas que suceden en la vida, son resultado del esfuerzo y del trabajo duro. Este es un mensaje realmente poderoso si queremos que logren adaptarse el mundo, alcanzar sus sueños y ser felices. De tal forma que, no importa cuánto necesiten repetírselos, y obviamente ayudarles a darse cuenta que es así, valdrá la pena.

5. Confío en ti. Las expectativas que depositamos en nuestros hijos pueden tener un efecto determinante en las decisiones que tomen y en los seres humanos que llegarán a ser.  Cuando son pequeños nuestra labor es guiar y orientar de cerca, pero llegada cierta edad, es momento de soltar, esperar que lo que hemos depositado en nuestros hijos será suficiente para ayudarles a tomar las mejores decisiones y simplemente esperar de ellos lo mejor y no lo peor. No dejemos de decírselos siempre y confiar en que sabrán responder a ello. (Aunque no siempre lo logren).

6. De los errores se aprende. Si tu hijo cometió un error o una falta que le hace sentirse muy mal, esta frase puede hacerle sentir mejor, siempre que no sea para quitarle validez a su sentimiento, sino por el contrario, para dejarle claro que no importa que tan mal se vea el panorama, lo que sucedió, será una enseñanza futura, y de eso se trata crecer, de equivocarse y aprender.

7. Te quiero. Cuando nuestros hijos son pequeños no nos cansamos de repetirles que les queremos; sin embargo, cuando empiezan a crecer muchos padres dejan de decirlo, quizá porque sienten que está de más en esta nueva etapa. Nada más lejano de la realidad, no importa que nos volteen los ojos o que se limpien nuestros besos, en el fondo recordarles cuanto les queremos sigue siendo el mejor de los mensajes.