Normas de convivencia con adolescentes en casa, ¿misión imposible?

En la adolescencia, los padres podemos negociar las reglas y límites con nuestros hijos

Beatriz Martínez

La adolescencia no tiene por qué ser una etapa necesariamente problemática ya de por sí. Sí que puede haber días en los que nuestros hijos muestren su rebeldía igual que hacían en otras etapas de su infancia. Pero ello no significa que el adolescente en el que se ha convertido nuestro niño vaya a hacer lo quiera cuando quiera. Para que la armonía, el equilibrio, la tranquilidad y el diálogo reinen en el hogar, padres y madres seguiremos apostando por las normas de convivencia, en este caso, con adolescentes en casa.

Las normas de convivencia para una casa con adolescentes

Poner normas de convivencia a los adolescentes

Si tu hijo ha entrado en la adolescencia o está a punto de hacerlo (ya te empiezan a sonar términos como pubertad o preadolescencia), además de pensar en lo rápido que ha crecido, seguro que estás dando vueltas al tema de cómo hacer para que siga siendo respetuoso con las normas, cómo hablar con él de forma amistosa, cómo ponerle límites para que los cumpla y cómo evitar el tener que estar 'encima de él' todo el tiempo.

Y es que para nada resulta sencillo poner normas o límites a unos niños que ya se han hecho mayores, que reclaman su independencia y que se dejan guiar más por sus iguales (amigos, compañeros de clase, etc.) que por lo que le dicen sus padres. Nosotros, queremos seguir transmitiéndoles la importancia de los valores y del cumplimiento de las normas de convivencia, pero al mismo tiempo buscamos tener una relación cercana con ellos. ¿Se puede conseguir?

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Establecer las reglas básicas y las secundarias para tu familia

Reglas en casas con adolescentes

¿Cómo podemos establecer cuáles son las normas de convivencia en casa con nuestros hijos adolescentes para que las cumplan? Los expertos dicen que se trata de un tira y afloja en el que unas veces ceden los padres y otras los adolescentes. A estas edades, hay ciertos límites que se pueden negociar y otras normas en las que podemos ser más flexibles. Sin embargo, hay otras reglas que los padres consideramos esenciales y que, por tanto, debemos mantener.

Establecer normas básicas y otras secundarias puede ser de gran ayuda para la convivencia en el hogar.

- Normas de convivencia básicas para adolescentes
Cada familia, cada padre y madre tiene su propia escala de valores en la que incluye lo que es tolerable y lo que no. En este apartado incluiremos las normas que para nuestra familia son de obligado cumplimento: hablar siempre con respeto, no coger cosas sin permiso, no agredir, no golpear las cosas de la casa, etc.

- Normas secundarias que se pueden negociar
En cuanto a las normas secundarias para una buena convivencia con adolescentes definiremos el rol de cada uno, la tarea que debe llevar a cabo, pero de un modo flexible: recojo mis cosas, no importa que sea antes o después, pero me encargo de ello que sin que nadie me lo diga. Colaboro en casa. Veo la televisión, pero entiendo que no es solo para mí. Si ya trabajo aporto dinero. Estas normas son negociables y es importante que los padres nos sentemos a escuchar lo que nuestros hijos adolescentes opinan y qué necesidades tienen.

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Disciplina en casa: la conducta rebelde de tus hijos adolescentes

Límites y disciplina en casa para adolescentes

Si las normas de convivencia en tu hogar son una constante en tu familia, es decir, las habéis trabajado desde que tus hijos eran más pequeños y siempre han estado ahí, ahora que tus hijos han llegado a la preadolescencia o adolescencia no se sorprenderán cuando les exijas que sigan cumpliendo con las reglas de casa.

Pero, como sabemos que la adolescencia es una etapa de cambios, no está de más que apuestes por la disciplina, el consenso y la negociación. Es decir, las normas de convivencia las marcamos entre todos los miembros de la familia: podemos ver tanto rato la televisión, si salgo con amigos a esta hora tengo que volver, me puedo comprar lo que me gusta pero no puedo gastar más de este presupuesto a la semana...

Sin embargo, como comentábamos, algunas normas de casa también pueden ser flexibles. Por ejemplo: puedes salir hasta tal hora siempre y cuando al día siguiente hagas tus tareas. Otros padres también deciden apoyarse en estrategias como por los premios, los privilegios o las consecuencias en el caso de los adolescentes. Por ejemplo, uso de las nuevas tecnologías más o menos tiempo en función de la responsabilidad del adolescente y del tiempo que le dedique a otras actividades como hacer deporte al aire libre.

A la hora de promover comportamientos adecuados en adolescentes, en casa y fuera de ella, debemos usar todas las herramientas y recursos que tenemos a nuestro alcance, los primeros de ellos el diálogo, la comprensión, la empatía y el respeto.

Consejos para poner normas de convivencia para adolescentes

Poner normas de convivencia a tus hijos adolescentes

Las reglas de convivencia para adolescentes que vayas a crear para poner disciplina en casa, además de cumplir con las características de antes, han de ser claras, concisas y concretas. Ten en cuenta las siguientes pautas a la hora de proponerlas y aplicarlas en tu hogar con tus hijos adolescentes.

1. Las normas, cuanto más sencillas, mejor
Tus hijos se hacen mayores, su capacidad para entender y pensar por sí mismos también. Los adolescentes necesitan que sus padres les marquen el límite mediante las normas, pero no les hace falta que por cada acción haya una evaluación, un premio o una consecuencia. Dales espacio, que sientan que tienen cierta libertad, pero déjales claro que, si lo necesitan, tú estarás cerca para ofrecerles tu apoyo.

2. Argumenta y explica las normas que pongas en casa
Si cuando eran pequeños lo de decir 'porque lo digo yo y punto' no valía para nada, ¡ahora que son adolescentes menos aún! Tienen que entender las normas como una forma de crear un buen ambiente en la familia, no como una imposición. Por ello, es importante que las expliques, argumentes y negocies (si es el caso).

3. En esta casa cada uno tiene su propio espacio
Pasamos tiempo juntos, en solitario, si queremos hablar con los demás de cómo nos sentimos podemos hacerlo... Entender a los hijos adolescentes y evitar 'echarles la charla' a cada rato porque estamos a finales de semana y su habitación sigue desordenada. En ocasiones es necesario para que vean que estamos de su lado, que entendemos lo que es importante y lo que no. Es importante que los adolescentes se sientan escuchados y comprendidos.

4. Utiliza un lenguaje positivo
Eso de estar todo el día con el 'no' en la boca no ayuda a nadie. En lugar de decir 'hoy no sales', podemos decir 'ahora tienes que hacer deberes, pero el fin de semana tendrás tiempo de quedar con los amigos'. ¿Has visto qué diferencia? El lenguaje afectivo tiene una mayor efectividad al comunicarnos con nuestros hijos.

5. No pongas consecuencias cuando estás enfadado
Tu hijo llega tarde y, como tú te sientes enfadada, según entra por la puerta le dices que a la siguiente no sale. Tampoco vale usar la culpa como forma de disciplina: 'estaba preocupada', 'parece que no me quieres'... Por el contrario, trata de hacerle entender cómo te has sentido sin hacerle sentir culpable.

6. Resaltar lo positivo
Poner normas es tan necesario en esta etapa de adolescencia como en cualquier otra, pero no quiere decir, para nada, que tengas que pasarte el día regañando a tus hijos. Resalta lo positivo, sus esfuerzos, lo bien que van en el colegio o instituto, lo orgullosa que te sientes de ellos por, por ejemplo, ayudar a sus hermanos, encargarse de hacer la compra o demás cosas que seguro ahora te están viniendo a la mente.

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