Cómo afrontar ser un papá adolescente

Ser padre en la adolescencia es difícil pero también tiene ventajas

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Criar a un niño siempre se presenta como un gran reto. Adoptar el rol de padre es un gran desafío para cualquier persona, pero la dificultad a la hora de cuidar del pequeño se incrementará cuando se es padre a muy temprana edad. Ser un buen papá adolescente es difícil pero no imposible.

Qué implica ser adolescente

ser papá adolescente

La adolescencia es una etapa de transición que suele transcurrir entre los 11 y los 18 años donde se deja a un lado la etapa de la niñez, pero todavía no se ha alcanzado tampoco la madurez física y psicológica.

Es una época de cambios físicos donde los jóvenes experimentan cambios de carácter sexual como el crecimiento de pelo por todo el cuerpo (carácter sexual secundario) y el aparato reproductivo madura. En el caso de los chicos los testículos crecen y se empieza a generar espermatozoides. Esto implica que la libido se despierte.

Los cambios psicológicos se centran, sobre todo, en la búsqueda de su identidad donde el joven intenta “deshacerse” de la identidad que, según él, le han impuesto en casa y busca modelos fuera del entorno familiar. Los padres dejarán ser el modelo de ejemplo. Esta búsqueda implica la interacción social con sus iguales que serán ahora su modelo a imitar.

También es una época donde existe una gran dificultad en el manejo de las emociones. Esto se manifiesta por continuos cambios de humor en el adolescente. Dicha inestabilidad provoca que el joven pase por diferentes estado emocionales como: irritación, inseguridades, timidez, tristeza o alegría descontrolada.

Ser adolescente y padre

Los miedos más comunes a los que se enfrentan los chicos jóvenes que van a ser padres son:

- Miedo a no poder hacerse cargo de la mejor manera posible. No tener una situación económica estable es uno de los grandes miedos de los futuros padres.

- Qué pasará con la relación. Otro temor de los padres es preguntarse qué rol desempeñan después del nacimiento del bebé. Pasan a ser tres en la familia y no sabe cuál es su lugar temiendo quedarse fuera.

A estos miedos se les suma la pregunta que se pueden hacer muchos adolescentes: “cómo voy a enseñarle una identidad estable al bebé, si ni siquiera sé quién soy yo”.

La inestabilidad emocional en los adolescentes incrementará todos estos miedos y las dificultades en la paternidad.

Ser padre adolescente tiene dificultades pero también ventajas

A todos los miedos a los que se tiene que enfrentar un padre adolescente se le tienen que sumar todos los sacrificios que hacer, como por ejemplo, dejar de manera temporal los estudios, dejar de dedicarse tiempo a él mismo y a su grupo de amigos, etc. En cambio, ser padre joven también tiene ventajas como, por ejemplo:

- El padre adolescente cuenta con mucha energía para poder jugar horas y horas con su hijo.

- Cuidar de su propio hijo le ayudará a madurar emocionalmente de una manera más rápida y positiva.

Cómo ayudar a los papás adolescentes

Es importante que los padres adolescentes tengan el apoyo de su entorno, es decir, su pareja y los padres de ambos. Gracias a esta ayuda los jóvenes encontrarán las herramientas adecuadas para manejar la ansiedad, además de recibir consejos orientativos para poder ejercer su paternidad de manera responsable.

Así, tanto para el padre adolescente, como para la madre, los abuelos y, sobre todo, el bebé es sumamente importante que se dé esta unión familiar. Además del entorno familiar, será de gran ayuda un espacio de apoyo psicológico donde el padre tenga un ambiente propio donde desahogarse y pida consejo.