Madres adolescentes, ¿quién cuida al bebé?

Cómo viven y crían al bebé las madres adolescentes

Parece mentira que en la llamada “sociedad de la información”, siga habiendo un alto índice de embarazos no deseados entre adolescentes, más de 30.000 al año entre menores de 20 años.

Las cifras de madres adolescentes siguen aumentando en todo el mundo pero, ¿qué ocurre con ellas una vez han tenido a su bebé?, ¿quién las apoya y las ayuda?, ¿son ellas quiénes se hacen cargo del bebé o son las abuelas? Te lo aclaramos.

Madres adolescentes, ¿quién las ayuda a criar al bebé?

¿Quién cuida al bebé de las madres adolescentes?

Se ha podido comprobar que la información es básica entre los jóvenes para evitar embarazos no deseados, pero que esa información es mucho más efectiva si son las propias familias las que dialogan con sus hijos y mantienen una actitud abierta ante sus preguntas.

Los estudios revelan como una tasa elevada de embarazos entre niñas menores de 20 años se dan en contextos socioeconómicos menos favorecidos y con estilos educativos más autoritarios, lo que dificulta la comunicación con los hijos sobre estos temas. Incluso, en muchos de los casos la madre de la adolescente había pasado por la misma situación anteriormente. 

En la mayoría de los casos los nuevos padres se emancipan, forman pareja y se encargan personalmente de sus hijos, pero acceden más tarde a su primer trabajo, no logrando empleos estables.

Sin embargo, por otro lado, muchas de las parejas de las futuras madres adolescentes derivan la responsabilidad del embarazo en ellas, ya que las creían responsables de prevenir el embarazo; y, entre un 10 y un 18%, de las adolescentes sufren la violencia de sus parejas durante el embarazo.

Muchas de las futuras madres deciden no abandonar el hogar familiar y seguir viviendo con sus padres, sobre todo cuando estos le brindan apoyo, aunque claramente la estructura familiar se ve afectada con la llegada del nuevo bebé.

Abuelos, un gran apoyo para las madres adolescentes

Se ha comprobado que las adolescentes experimentan un acercamiento a sus madres, junto con sentimientos positivos, especialmente en las que el padre también toma participación en su ayuda a la adaptación. En estos casos la madre de la adolescente asume el protagonismo de la maternidad de su hija, especialmente en los primeros meses de vida del bebé.

Las principales actividades de las abuelas son las de cuidar, apoyar, orientar y enseñar; y las jóvenes sienten el apoyo de sus madres como esencial a la hora de afrontar los cambios de la maternidad. 

Aunque, por lo general, las madres adolescentes no son conscientes de la situación real que conlleva tener un bebé y su responsabilidad, con lo que suelen delegar gran parte de su educación y cuidados a las abuelas. El problema es que esto genera una confusión en los papeles familiares, y suele ser la razón de los principales conflictos con sus hijas.

Por otro lado encontramos que las nuevas abuelas se encuentran con una situación complicada de manejar, y en las que se ven frustradas ya que no pueden asumir totalmente la crianza de un bebé, aunque la madre no sea consciente plenamente de su situación y desatienda al niño.

Sin duda, un embarazo no deseado en la adolescencia es uno de los mayores problemas a los que nos podemos enfrentar como padres, así que lo mejor es siempre mantener una actitud muy comunicativa con ellos sobre el sexo desde sus primeras preguntas incómodas.